Nadie diría desde fuera lo que espera tras cruzar las puertas de Destino. Bajo los bloques de la avenida Louis Pasteur (44 para más señas) … y a unos pasos de las vías del metro (parada El Cónsul). Alejado del bullicio de Teatinos. Allí, en el espacio que ocupó Infiel, se esconde este nuevo proyecto de los dueños de los restaurantes Boca Llena y Siete Cabezas que sorprende por sus dimensiones. Con él buscan convertirse en «destino de los malagueños», como bien indica su nombre.

Porque no es precisamente un sitio de paso. Hay que ir. Y confían en que su oferta aporta razones de sobra para ello. Para empezar, por su «concepto novedoso». «Queríamos hacer una propuesta nueva en Málaga, creemos que hacía falta un sitio así en el que puedas ver un espectáculo en tono distendido mientras disfrutas de una buena cocina», considera Fali Sánchez, uno de los ‘capitanes’ de este nuevo barco (en realidad casi búnker por su aislamiento interior) que acaba de abrir junto a su hermano Alberto así como Adrián Aragú, Miguel de Hoyos y Pedro Rueda.

Apuestan firmemente por esta «experiencia 360» en este local de más de 500 metros cuadrados y capacidad para unas 150 personas, con mesa de DJ, una llamativa y extensa barra y un set dedicado a la coctelería, otro de los pilares de Destino junto a ese ‘pack’ que combina gastronomía y espectáculo. ¿De qué tipo? Según los hermanos Sánchez, de todo tipo: desde baile hasta monólogos y magia. «En Málaga hay mucho talento», advierten pensando en más de un nombre que puede pasar por el establecimiento.

Además, cuentan con una pantalla gigante que también les permitirá ofrecer partidos de fútbol o baloncesto. «Queremos que todos los días ocurra algo», avanzan. Y ahí entran en juego las tardes, otra de sus grandes apuestas: «La idea es ofrecer un tardeo saludable, porque hay una tendencia que se observa cada vez más y es que la gente prefiere salir a almorzar y luego disfrutar de la tarde, y ahí aspiramos a ser destino».

Imagen principal - Destino, el ambicioso restaurante con el que los dueños de Boca Llena buscan cubrir un hueco en Málaga

Imagen secundaria 1 - Destino, el ambicioso restaurante con el que los dueños de Boca Llena buscan cubrir un hueco en Málaga

Imagen secundaria 2 - Destino, el ambicioso restaurante con el que los dueños de Boca Llena buscan cubrir un hueco en Málaga

Esa oferta de ocio y espectáculo es su punto diferencial, pero no la prioridad. Dejan claro que, ante todo, Destino es un restaurante. «Nuestra intención siempre ha sido tener una base sólida gastronómica, pero con ese punto divertido y canalla que buscamos cuando vamos fuera, a conceptos parecidos en Madrid o Barcelona», avisa Fali Sánchez, con mucha confianza en este proyecto para el que han fichado a profesionales de otros destacados restaurantes.

Y es que el epicentro de Destino es su carta, una fusión de cocina nikkei y mediterránea con un ticket medio en torno a 40 euros. Con sushiman en la barra que elabora una amplia variedad de nigiris, tiraditos y rolls, también sirven platos tradicionales con un toque de vanguardia como la ensaladilla rusa japo, las croquetas kimchi, los rollitos vietnamitas o la lasaña de carrillada, además de pescados y carnes. Y para quien aún no haya previsto sitio para reunirse en estas fechas, cuentan con dos menús de 45 y 55 euros (con bebida). Ya tienen un nuevo Destino.