Hace dos años el empresario argentino Marcelo Figoli se hacía cargo del Burgos Club de Fútbol SAD. Y lo hizo transmitiendo un mensaje ambicioso, un mensaje de crecimiento con el objetivo a medio y largo plazo de lograr el ascenso a Primera División. A nivel deportivo ya anunció en su primera entrevista en Diario de Burgos su intención de mantener y reforzar la posición de Michu. Y a nivel económico, tras dos ejercicios con pérdidas, quiere cerrar la actual temporada sin déficit.

¿Cómo valora estos dos años al frente del Burgos?
De forma muy positiva. Creo que estamos dando vitalidad a un proyecto de medio y largo plazo, donde queremos dejar atrás los problemas, los miedos o la idea de que somos un ave de paso, dejar atrás esas desapariciones que vivió el Burgos y que afectaron a la sociedad burgalesa. Trabajamos sobre la idea de que el Burgos llegó para quedarse, para mantener un estatus en el fútbol profesional con una solidez económica. Y se va logrando poco a poco. Es un trabajo diario. La afición, las autoridades, las empresas privadas forman un núcleo de solidez dentro de la sociedad burgalesa, que cuenta con un equipo de fútbol fuerte, grande, dentro del fútbol profesional.

¿Cree que han quedado atrás todos los fantasmas que han rodeado la historia reciente del Burgos? ¿Cree que ya ha convencido con su proyecto a la sociedad burgalesa?

Creo que sí. Lo que hicieron los anteriores propietarios fueron etapas. Antonio Caselli hizo una plantilla deportiva para ascender, gastando por encima de las posibilidades que tenía el Burgos y llegó el éxito deportivo con el ascenso, pero generando un grave problema económico, un gran déficit. Regresó el grupo Yucon a ordenar la situción. Consolidaron el club desde el punto de vista económico financiero.  Y ahora nosotros queremos seguir en el fútbol profesional, mirar hacia arriba, ser protagonistas y, por supuesto, que económicamente el proyecto se pueda sustentar. Entender que este sustento se lo tiene que dar el propietario, el dueño, no es real.  Se trata de hacer un equilibrio, que es muy delicado y muy complejo, de como se manejan los ingresos y los gastos, intentar que el Burgos tenga una etapa ascendente.

¿Por dónde cree que puede crecer el club?
El Burgos tiene mucho potencial. Ese fue uno de los motivos que me hizo adquirir el club en comparación con otros clubes que estaban a la venta en ese momento. Tiene un potencial enorme en los mercados de traspasos. Había tenido muy poca participación en ese área hasta nuestra llegada, con una única operación que no llegó a los 200.000 euros. Ahora la venta de Arroyo nos pone en el mercado. Es una fuente de ingresos muy importante que trataremos de acompañar con la llegada de nuevos jugadores que igualen o mejoren a los que se van. Después tenemos mucho margen de crecimiento en otras parcelas del club. Además queda mucho trabajo en nuestra relación con los socios. Hay decisiones que se toman que son mejor recibidas, otras peor, y es algo que yo entiendo. A nosotros nos toca trabajar en base a un presupuesto, a una idea de solidez  y creo que la afición va a valorar que trabajemos con seriedad en las cuentas del club que arrastran pérdidas durante los últimos años. Hay que dar la vuelta a esta situación para hacerlo sostenible.

El club ingresa unos seis millones de euros por derechos de televisión, en un presupuesto de 14 millones. ¿Cómo se pueden generar esos 8 millones restantes?

Ahora mismo no suponen tanto porcentaje y es una buena noticia no depender tanto de los ingresos por televisión, nos permite estar más sólidos y más tranquilos. El escenario sería completamente distinto si se logra ascender a Primera División y eso se analizará en su momento. Pero hoy lograr que la televisión suponga menos del 45% de los ingresos es una gran noticia.

Pero la realidad es que se siguen generando pérdidas.

La temporada 25-26 no va a dar pérdidas. Esperaba haberlo solucionado un poco antes pero esta campaña no habrá déficit entre ingresos y gastos. Luego técnicamente siempre están las amortizaciones y otros detalles, pero vamos a tener un club que mira del cero para arriba y no del cero para abajo como hasta ahora. Cuanto más dinero hay en caja más proyectos se pueden acometer, como mejorar nuestra plantilla, reformar el estadio o tener una nueva ciudad deportiva, cuidar nuestras categorías inferiores o el equipo femenino.

(La entrevista completa, en la edición impresa o aquí)