La mañana de este 28 de diciembre ha arrancado con sorpresa para los habituales del Campo San Francisco. Quienes se acercaron al estanque de los patos buscando la eterna mirada reflexiva de Mafalda se encontraron con un inquilino inesperado: el popular monigote de la Fundación Inocente. La escultura, uno de los puntos más fotografiados de la ciudad, «desapareció» por unas horas en un guiño simbólico que ha servido para marcar el cierre de un año especial para la capital asturiana.
Esta inocentada no es casual. Oviedo despide así su mandato como Ciudad Inocente 2025, un año en el que la ciudad se ha volcado con la infancia vulnerable a través de diversas iniciativas. Desde el reparto de material en el comercio local hasta las exitosas campañas del “Dulce Solidario” y el “Desarme Solidario”, que lograron recaudar casi 5.000 euros. Incluso el Teatro Campoamor se sumó a la causa, difundiendo el proyecto de la Fundación entre los asistentes a la temporada de ópera.
Los Álamos, también de estreno
La acción visual no se limitó al banco de piedra de Mafalda. Los ciudadanos que transitaron por el Paseo de los Álamos se encontraron con otra curiosidad: la emblemática fecha vegetal lucía hoy un inusual tono naranja, abandonando su verde habitual para mimetizarse con el color corporativo de la Fundación.

El paseo de Los Álamos este domingo. / LNE
El alcalde, Alfredo Canteli, puso en valor el gesto destacando que «Oviedo se ha sentido orgullosa de ser Ciudad Inocente y de sumar apoyo real junto a la Fundación y el comercio local». Con esta pequeña «trastada», el Ayuntamiento cierra un 2025 de compromiso, recordando que el humor y la solidaridad pueden ir de la mano en el calendario ovetense.
La Fundación Inocente, la institución que desde 1995 ha recaudado MÁS 29 millones de euros para causas benéficas a través, entre otros medios de galas televisadas cada 28 de diciembre, declaró el pasado julio a Oviedo «Ciudad Inocente 2025». Lo hizo durante una presentación celebrada en la calle Cervantes, a escasos metros donde vivía el presidente de la institución, el ovetense José Velasco, durante su etapa universitaria, donde destacó que la capital del Principado tendría el honor de llevar por primera vez este distintivo, consistente en la organización de varias iniciativas benéficas a lo largo del año.
La puesta de largo de este reconocimiento contó también con la presencia del alcalde, Alfredo Canteli, así como de la concejala de Economía, Leticia González, la directora de la Fundación, Cristina Fernández, y el oftalmólogo Luis Fernández-Vega, patrono de la misma. «Es un orgullo para nuestra ciudad asociarnos a una fundación que lleva décadas transformando la vida de miles de niños y niñas. Este 2025 queremos que Oviedo sea un altavoz de la esperanza, la empatía y el compromiso colectivo», declaró entonces Canteli antes de posar con el característico monigote naranja de la Fundación.
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