Hacer ejercicio es fundamental para la salud física y mental, ya que previene enfermedades crónicas (cardiovasculares, diabetes, cáncer), ayuda a controlar el peso, fortalece huesos y músculos, mejora el estado de ánimo y la función cerebral, aumenta la energía, y contribuye a un mejor sueño, siendo una herramienta clave para prolongar y mejorar la calidad de vida.

En los últimos años también ha surgido un nuevo concepto asociado a la actividad física: los llamados “snacks” de movimiento. Se trata de pequeños episodios de actividad física de corta duración que se repiten a lo largo del día. Una de las últimas profesionales en pronunciarse sobre este tema ha sido la doctora Amara Aladel.

Un consejo fácil de aplicar

En uno de sus últimos vídeos publicados en su perfil de TikTok, la experta explicó a sus seguidores por qué es recomendable incorporar estas minidosis de ejercicio en el día a día: “Son como aperitivos, pero para tu cuerpo. Por supuesto, no sustituyen el ejercicio físico ni un buen entrenamiento, pero cortan el sedentarismo, activan tu metabolismo, mejoran tu capacidad cardiovascular y también los niveles de azúcar en sangre”.

La buena noticia, según la especialista, es que no es necesario usar ropa deportiva transpirable, ni acudir al gimnasio, ni dedicar una hora completa del día al ejercicio. “Olvídate de tener tiempo o de la excusa de no tener tiempo para entrenar. Esto puedes hacerlo mientras esperas que se haga el café”, afirma.

La recomendación de Amara es empezar haciendo tres “snacks” de movimiento al día, durante tres días a la semana. “Estos pueden ser: subir escaleras durante 2 minutos, 15 sentadillas rápidas, flexiones apoyándote en la pared o, si las haces en el suelo, puedes apoyarte en las rodillas y caminar a paso rápido 3 o 4 minutos. Repite esto cada vez que te levantes de la silla, al despertar o antes de acostarte. En pocas semanas notarás mucha más energía y habrás pasado menos tiempo sentado”, aconseja.

En la misma línea, el fisioterapeuta Javier Rodríguez asegura que lo ideal es hacer pequeños ejercicios cada hora o cada dos horas. “Una hora de ejercicio no sirve para paliar los efectos de una vida sedentaria. Lo ideal sería hacer ‘snacks’ de ejercicio cada hora. Siempre que se pueda, realiza entre 30 segundos y un minuto de ejercicio que acelere nuestro corazón”, aclara.

Ejercicio mientras trabajas

Por su parte, la nutricionista deportiva Carolina Rivas afirma que, para combatir una vida sedentaria, se puede dividir la jornada laboral en bloques y hacer pequeños descansos de cinco minutos. “Podrías levantarte y pasear por la oficina o por casa si teletrabajas. También se puede hacer un minuto de sentadillas, pequeños saltos, subir y bajar las escaleras del edificio o de la oficina, hacer flexiones apoyándote en la pared o en el escritorio”, detalla. “La suma diaria de estos pequeños ejercicios ayudará a contrarrestar el hecho de pasar tanto tiempo sentado”.

Incorporar estas pequeñas sesiones en la rutina diaria es una manera sencilla de mejorar la salud, aumentar la energía y reducir los efectos negativos del sedentarismo. Los “snacks” de movimiento muestran que no siempre es necesario dedicar largas horas al ejercicio; la constancia y la regularidad marcan la diferencia.