El próximo 1 de enero se abre el mercado de fichajes invernal y uno de los nombres que tendrán protagonismo en clave azulgrana es el de Marc-André Ter Stegen. El portero alemán recibió el alta médica el pasado 9 de diciembre tras ser reintervenido quirúrgicamente el pasado 29 de julio para solucionar los problemas lumbares que presentaba y desde entonces está a disposición de Hansi Flick, que le dio el partido de Copa ante el CD Guadalajara.
La situación de Ter Stegen en el Barça, sin embargo, no dista mucho de la que tenía antes de pasar por el quirófano. Flick ha dejado muy claro que el portero titular es Joan Garcia y en el club, aunque el presidente, Joan Laporta, ha explicado que se respetará tanto la voluntad del guardameta como su contrato, válido hasta el 30 de junio de 2028, apuestan por una salida del alemán en invierno, teniendo en cuenta que la plaza de portero suplente está bien cubierta por Wojciech Szczesny.
En este sentido, son varios los clubes que han preguntado por la situación de Ter Stegen. Uno de ellos, como explicaba Alfredo Martínez, es el Girona. El club de Montilivi, que lucha por evitar el descenso, se reforzará en este mercado de invierno y está obligado a fichar un portero. Con Juan Carlos lesionado de larga duración, Míchel cuenta en la actualidad con Paulo Gazzaniga y Dominik Livakovic, pero el croata, suplente, ha pedido salir en invierno.
Tanto Míchel como Quique Cárcel, director deportivo del Girona, ven bien la llegada de Ter Stegen, que lo haría para ser titular en lugar de un Gazzaniga que ha sembrado dudas en más de un encuentro. De hecho, según ha podido saber este diario, técnicos del Girona se han puesto en contacto con técnicos del Barça para saber si el alemán está totalmente recuperado de la lesión. La respuesta de De la Fuente, entrenador de porteros azulgrana, es que sí.
Cesión pendiente del ‘fair play’
Tras recibir esta respuesta, en el Girona buscarán la cesión de Ter Stegen en una jugada que sería buena para las tres partes. Los de Montilivi tendrían el portero que buscan, el Barça se desprendería de un jugador cuya posición está más que cubierta y el alemán tendría los minutos que necesita para ser el guardameta titular de Alemania en el Mundial. La jugada, sin embargo, es más compleja de lo que parece por la alta ficha de Ter Stegen.
Desde el Girona admiten que la del alemán es una opción que gusta, pero también que no pueden asumir su ficha, por lo que el Barça debería pagar gran parte de ella. Explican que, en estos momentos, lo ven muy complicado, pero tampoco descartan nada porque el mercado será muy largo y pueden pasar muchas cosas. Mientras tanto, el portero vuelve a entrenarse con el Barça desde este lunes y no descarta continuar en el Spotify Camp Nou luchando por la titularidad si no le llega una propuesta que le satisfaga en todos los sentidos. En el deportivo y también en el económico, pues Ter Stegen no piensa renunciar a un contrato que firmó en 2023 y en el que difirió cantidades para ayudar al club con el ‘fair play’ financiero.
Livakovic, resolución inminente
Según apunta Nil Solà de la Cadena SER, el Girona y Míchel habrían dado ya permiso al guardameta para no tener que volver a reincorporarse a la disciplina blanquivermella tras el parón vacacional por Navidad, un movimiento que podría acelerar los contactos del Girona por Ter Stegen ante la necesidad de cerrar la carpeta de la portería.
El portero croata tenía la palabra del club de que no pondría problemas a su salida y tiene cerrada su llegada al Dinamo de Zagreb, club de su país natal en el que espera sumar minutos en la portería para estar en forma y poder disputar el Mundial, algo que en Girona no tenía asegurado. Si hubiese disputado un minuto con los de Montilivi, como ya había jugado con el Fenerbahçe esta temporada, ya no hubiese podido salir.
De hecho, como explicó Míchel, es el único motivo por el que se negó a jugar en la Copa del Rey: «En aquel momento él me dijo que no quería estar aquí y no quería jugar porque pare irse no puede jugar en el Girona. La Copa no es decisión técnica. Yo le quería hacer jugar y él dijo que no. Es la verdad».