El Real Madrid de baloncesto vive una realidad, a veces, difícil de entender. A diferencia del equipo de fútbol, en el que los títulos siempre van por delante que la propuesta de juego, el de baloncesto está acostumbrado a ser cuidadoso en el camino hacia los metales, con un desempeño exitoso los últimos años bajo la batuta de Pablo Laso y Chus Mateo.
Al nuevo seleccionador español, que cerró la pasada campaña invicto como local en la Liga Endesa, no le salvó ni levantar el título ACB tras una campaña con alguna decepción, como las derrotas en las finales de la Supercopa y Liga Endesa ante Unicaja, o la no clasificación para la Final Four de la Euroliga tras caer ante Olympiacos en el playoff previo a la final a cuatro. Pese a ello, se revalidó liga ante Valencia Basket, pero ni por esas: el despido de Mateo estaba firmado desde hacía tiempo ante la renovación profunda de la sección blanca.

Chus Mateo, acompañado por Elisa Aguilar, en el día de su presentación como nuevo seleccionador español de baloncesto / EFE
Un verano de muchos cambios
Un baloncesto madridista en el que figuras como Martynas Pocius o Sergio Rodríguez aterrizaban en los despachos de la mano de fichajes con experiencia NBA como son Trey Lyles o Chuma Okeke, más la apuesta en el banquillo por un Sergio Scariolo que ponía punto final a su etapa como padre de ‘La Familia’ para regresar al conjunto blanco más de 20 años después de su primera etapa.
Por el momento, el técnico italiano ha mantenido el gran nivel del Madrid en ACB de los últimos años, plantándose en la jornada 13 con una única derrota en el segundo partido liguero ante Baskonia (105-100). Tras el tropiezo en el Buesa, 10 victorias seguidas en ACB para ser líder en solitario y estar en posición de ser de los primeros equipos en cerrar su billete para la próxima Copa del Rey. Eso sí, en Euroliga, la situación no es tan boyante para el cuadro blanco, con un balance de victorias (10) y derrotas (8) muy parejo, y que le hace ocupar la décima posición en la clasificación, a tan solo un partido de terminar la primera vuelta. La situación no es excesivamente dramática, ya que el líder Hapoel Tel Aviv está a tan solo tres partidos de diferencia.

Trey Lyles, en un partido con el Real Madrid de baloncesto / Euroleague
Un músculo económico prácticamente sin límites
La situación del Real Madrid es la que es. Incluso a Scariolo le han traído a Alex Len para reemplazar al poco aplicado Bruno Fernando en la pintura, e integrar un imponente tridente de ‘5’ junto a Edy Tavares y a Usman Garuba. El dinero no falta en una sección blanca que gasta unos 50 millones de euros en su plantilla en cifras aportadas por el portal ‘2playbook’. Pero lo cierto es que el equipo, hasta la fecha, no termina de conectar del todo con la afición.
Críticas al capitán, Sergio Llull
Para muestra, algunos comentarios en las redes sociales tras la última victoria liguera ante Unicaja. El 91-82 con el que batieron al conjunto malagueño significa la 37ª victoria consecutiva como local en la Liga Endesa, pero muchos aficionados del equipo no terminan de estar satisfechos con el rendimiento del equipo, y en especial con su capitán, Sergio Llull. «Que Llull le quite minutos a Maledon es criminal. En cuanto no ha jugado más, se ha remontado», «Llull no es capaz de dar un paso a un lado? El entrenador ya sabemos que no» o «La diferencia de la primera parte con Llull y la segunda sin él es BRUTAL… el que no lo vea tiene un problema, Scariolo tiene un problema gordo», comentan sobre el ’23’. Un Llull, por cierto, que hace 20 días, anotó en Tenerife la canasta ganadora del partido.
El rendimiento defensivo no convence
Muchas de las críticas también recaen en la defensa del equipo. En ACB, el equipo concede 80,6 puntos por encuentro, mientras que en Euroliga la cifra se incrementa hasta los 84,5 tantos por duelo. Además, en Europa hay la asignatura pendiente de los partidos lejos del Palacio, con un pobre balance de tres victorias y siete derrotas: de los 10 primeros clasificados, solo Estrella Roja (2-6) tiene unos números peores como visitante.

Sergio Scariolo, técnico del Real Madrid / ERDEM SAHIN
Es una realidad compleja la que vive el Real Madrid. A nivel clasificatorio, las cifras son más que aceptables, pero a nivel de juego, las sensaciones que está dejando el equipo no consiguen enganchar a la afición. Pese a que el club anunció que se había hecho ‘sold out’ para el duelo de ACB ante Unicaja, la realidad es que ‘solo’ fueron 9.783 espectadores al Palacio, quedando vacías unas 3.000 localidades. Quedará por ver como responde la afición ante el Clásico de este próximo domingo (12:30h CET) ante el Barça de Xavi Pascual.