Paso a paso hacia la Copa del Rey. Con mayor o menor brillo, pero con esa cadencia constante de victorias tan necesaria para ahorrarse disgustos … o un fin de semana de asueto forzado allá por mediados de febrero. El Baskonia no pierde el foco en su pretensión de alcanzar un objetivo mínimo convertido en una invitación a la pesadilla en las últimas temporadas. La meta sigue a tiro para los azulgranas después de sumar su tercera victoria consecutiva en la ACB en la incandescente cancha de un Río Breogán dispuesto a complicar la existencia al viajero alavés. A fe que lo hizo, con una apuesta valiente de baloncesto ofensivo a la que respondió el Baskonia con más fuego anotador.
Ya se sabe que en este tipo de intercambio de golpes, el más fuerte acostumbra a salir indemne. No discutió esta tendencia el plantel vitoriano, que se internó en la recta final del duelo con un marcador ajustadísimo y un rival preparado para la caza mayor. El Breogán no solo había sido un adversario pegajoso para un Baskonia muy justo de energía para candar su propia parcela. Incluso había tenido momentos de dominio pleno del ritmo del encuentro a cargo de un resolutivo Francis Alonso, que retrató para mal la defensa exterior azulgrana, y una conjura colectiva rocosa y entregada a la hora de bajar varios grados la temperatura de los vitorianos.
Tiros de 2
Tiros de 3
Tiros libres
Rebotes
22+15Defensivos+Ofensivos24+11
Tapones
Balones
OTROS
En un duelo comprometido y repleto de incomodidades, el Baskonia tiró por la vía del talento, pero también logró ajustar a tiempo un apartado clave como el control del rebote bajo el aro propio. La misma grieta por la que se habían colado los lucenses quedó sellada casi por completo en dos minutos finales con un protagonista de excepción. Rodions Kurucs dejó a un lado el perfil bajo de los dos últimos partidos para negar segundas opciones al rival al tiempo que se convertía en una amenaza letal de cara al aro contrario junto a Luwawu-Cabarrot, destructor habitual de ilusiones rivales.
Entre el francés y el estonio, el Baskonia recobró el equilibrio para controlar el vértigo y trasladar toda la presión al Breogán. El cuadro gallego igualó el encuentro a poco menos de dos minutos con un triple de Russell (96-96) para terminar el duelo desconsolado por una oportunidad perdida de seguir la estela copera por la que prosigue su rival. Fue el momento en el que el Baskonia se arremangó para perseguir cada balón escupido por cualquiera de los dos aros y dar ese empujón clave en para salir ganador de un esprint cerrado.
Cook erró un triple que pudo haber llevado a los gallegos a forzar la prórroga
El triple que anota Cabarrot a 26 segundos de la conclusión y que coloca a los vitorianos con un 96-99 llega tras un rebote ofensivo de Kurucs. La defensa azulgrana fue una estatua rígida e impasible en una posterior posesión que el Breogán resolvió con canasta demasiado rápida de Cook para dejar la ventaja en un punto con 22 segundos de juego pendientes. Impasible desde la línea de 4,6 metros, Forrest sumó dos puntos para elevar a 39 los lanzamientos libres lanzados por el Baskonia, auténtico salvavidas en un partido marcado por los altísimos niveles de acierto de los dos equipos en tiros de campo.
Todavía tuvo una oportunidad parta forzar la prórroga el Breogán, servida en bandeja por una defensa azulgrana de nuevo en Babia y que concedió un triple frontal que Cook no acertó a embocar. El Baskonia, octavo en la tabla, dejaba atrás uno de sus perseguidores por llevar a la estación copera a falta de cinco jornadas para el cierre de la primera vuelta.