El fútbol catalán brilló en la antigua fábrica de Estrella Damm de Barcelona. Una noche para celebrar la pasada temporada y los éxitos logrados por los futbolistas catalanes en los últimos meses, en el marco de la trigésimo tercera edición de los premios de la Federació Catalana de Futbol.

El presidente de la Federació, Joan Soteras, fue el encargado de recibir a los premiados en el ‘photocall’ situado en la entrada de la fábrica, un escenario con vistas inmejorables que sirvió de antesala a una gala muy esperada.

Los asistentes fueron llegando de forma escalonada, aunque algunos de los galardonados —Lamine Yamal, Aitana Bonmatí, Alexia Putellas y Víctor García Verdura— no pudieron acudir. Todos ellos enviaron mensajes para agradecer los premios recibidos.

El FC Barcelona fue uno de los grandes protagonistas de la noche. Lamine Yamal se llevó el premio al mejor jugador, Aitana Bonmatí el de mejor jugadora, Alexia Putellas el de máxima goleadora, Pau Cubarsí el de mejor jugador joven, Serrajordi el de mejor jugadora joven y Adolfo Fernández el de mejor jugador de fútbol sala. Seis galardones que confirmaron el peso del club azulgrana en el fútbol catalán.

Tampoco se marcharon de vacío el Espanyol ni el Girona. El conjunto perico recibió el premio del jurado por su 125 aniversario, además del galardón al máximo goleador catalán para Javi Puado, autor de 12 tantos la pasada temporada. Al escenario subieron Rafa Marañón, Joan Capdevila y el propio Puado, que reivindicaron la ambición del club. “El Espanyol es un club histórico, como demuestran los 125 años. No hemos conseguido todos los títulos que podríamos; es un debe para el club. Estamos ahí. Para prueba, este año. Quién sabe si algún día incluso conseguimos la Liga”, imaginó Marañón.

Por su parte, Míchel representó al Girona al recoger el premio del jurado por su implicación con la lengua catalana. “La sensación de integración y de respeto a la cultura es algo que viene de mi casa. En Vallecas sabemos integrarnos y para mí es una cosa fácil”, explicó el técnico madrileño.

En el apartado estrictamente futbolístico, Robert Martínez y Víctor García Verdura fueron otros de los nombres propios de la gala. El seleccionador de Portugal fue distinguido como mejor entrenador tras conquistar la UEFA Nations League frente a España, mientras que el colegiado recibió el premio a mejor árbitro.

La gala también tuvo espacio para el fútbol sala. Adolfo Fernández, ala del Barça, fue reconocido como mejor jugador; Paula Guix, jugadora de Les Corts, como mejor jugadora; y Xavi Closas, técnico del Industrias Santa Coloma, como mejor entrenador.

Una noche redonda para un fútbol catalán que volvió a exhibir talento, identidad y ambición en uno de los escenarios más emblemáticos de la ciudad.