Sara Martín ha completado una temporada de ensueño, un año 2025 que «quedará guardado en el recuerdo». No es de extrañar, puesto que la ciclista arandina de 26 años se ha alzado con el Campeonato de España -en Granada- y además ha tenido el privilegio de disputar las tres grandes rondas -Vuelta, Giro y Tour. «Ojalá se pueda mejorar, pero éste ha sido un gran año», comenta esta inconformista deportista burgalesa.
Habituada a trabajar para el equipo, esta gregaria se permitió el lujazo el 29 de junio de este año de desencadenar un ataque brutal a 10 kilómetros para que terminara la carrera. Solo pudo seguir su ritmo otra de las favoritas, Mavi García. El triunfo tenía que ser para una de las dos. Ambas lo sabían y Sara Martín, a 100 metros, dio un último acelerón con su poderosa pedalada y dejó a su rival atrás. Alzó el brazo y una gran sonrisa se le dibujo en su cara en el día, quizá, más feliz de su vida.
Es consciente de que hay un antes y un después tras ganar el Campeonato de España, porque esta victoria «te da más visibilidad, más voz». «Generalmente trabajo para el equipo, no se me ve tanto, pero ahora ha sido al contrario», señala.
El ciclismo femenino «es un deporte que en los dos o tres últimos años se han dado pasos de gigante en su profesionalización, y se siguen dando». Y todo este trabajo, según Martín, repercutirá «en las generaciones venideras, que seguro que tendrán más medios y más apoyos». En este contexto de máxima competitividad, la corredora del Movistar Team sabe que una no se puede dormir en los laureles «y hay que mejorar continuamente». «Siempre tengo en mente superarme a mí misma, y ojalá pueda reflejarse ese trabajo en buenos resultados en 2026», agrega.
Quizá ahora no tenga el perfil, pero muchas gregarias han acabado disputando el liderazgo de grandes vueltas»
Su equipo, con el que ya se ha concentrado este mes de diciembre, ya ha esbozado el calendario de la próxima temporada. La primera carrera que disputará, en enero, será en Mallorca. Luego llegarán Valencia y Almería, donde empezará «la preparación para llegar a un buen nivel a la Vuelta España», donde exhibirá con orgullo el maillot de campeona nacional. «Me gustaría participar en otra gran vuelta, pero eso dependerá de mi rendimiento y del resto de mis compañeras», reconoce.
Sara no se pone límites y es consciente de que «quizá» no tenga «el perfil para disputar una gran vuelta», pero «nunca» dice «nunca». «Ahora quizá no tenga el nivel en alta montaña que hace falta tener para ser consistente en todos los terrenos, pero veremos qué depara el futuro; muchas gregarias del pelotón han acabado liderando equipos y luchando por Vuelta, Giro o Tour», culmina.