El Active Max está orientado a usuarios que comienzan a correr, van al gimnasio, participan por primera vez en competiciones como HYROX o buscan mantenerse activos los fines de semana. Para ello, el reloj permite el seguimiento de más de 160 deportes y actividades, además de ofrecer planes de entrenamiento personalizados basados en inteligencia artificial, que se adaptan al nivel y evolución física de cada persona.

En cuanto al diseño, Amazfit ha puesto el foco en la comodidad para el uso diario y deportivo. El reloj presenta una construcción ligera de 39,5 gramos y una experiencia altamente automatizada, lo que facilita que el usuario se concentre en el ejercicio. A esto se suma una autonomía de hasta 25 días, incluso con seguimiento diario de actividad y entrenamientos, uno de los puntos clave para quienes buscan constancia sin preocuparse por la batería.

El dispositivo establece de forma automática las zonas de frecuencia cardíaca al detectar la frecuencia máxima, avisa cuando el ritmo cardíaco es demasiado alto e inicia o pausa los entrenamientos de manera inteligente en determinados modos deportivos. Además, incorpora una pantalla AMOLED de 1,5 pulgadas, con ajuste automático de brillo de hasta 3.000 nits, lo que garantiza una buena visibilidad en cualquier entorno.

El seguimiento del entrenamiento y la recuperación es otro de los pilares del Active Max. Desde el reloj y la aplicación Zepp, los usuarios pueden consultar resúmenes detallados de cada sesión, la carga de entrenamiento acumulada y el estado de recuperación. La plataforma también muestra indicadores como la calidad del sueño, la variabilidad del ritmo cardíaco (HRV), que refleja el nivel de fatiga del sistema nervioso, y el indicador BioCharge, que muestra el nivel de energía disponible en cada momento.

En el apartado de navegación, el Amazfit Active Max amplía sus funcionalidades con mapas sin conexión, incluidos mapas topográficos, de estaciones de esquí y de contorno, además de funciones avanzadas de navegación. Gracias al crecimiento del ecosistema Amazfit, el reloj permite compartir el progreso deportivo en plataformas externas como Strava, adidas Running, Google Fit, Komoot o Relive, facilitando la integración con servicios ya habituales entre los usuarios.

El smartwatch también incorpora micrófono y altavoz integrados, y puede emparejarse con auriculares y accesorios deportivos de Amazfit, así como con dispositivos de terceros. Desde la aplicación Zepp es posible descargar cientos de miniaplicaciones, entre las que se incluirá Podcast, una función que dará acceso a millones de contenidos de audio gratuitos y que llegará mediante una futura actualización de software. El reloj cuenta con 4 GB de almacenamiento, lo que permitirá escuchar música y podcasts sin conexión cuando esta opción esté disponible.

El Amazfit Active Max estará disponible a partir del 30 de diciembre de 2025 en es.amazfit.com y a través de socios seleccionados de la marca. El precio de venta recomendado es de 169 euros, posicionándolo como una opción accesible para quienes quieren empezar a entrenar con un dispositivo completo y orientado al bienestar.