El Lobe Huesca La Magia presentó este martes en el Palacio de los Deportes a Santi Cerdán como su nuevo entrenador hasta final de temporada. Un hombre de la casa que ya conoce el club al que regresa tras tres años de constante evolución lejos de su hogar. Acompañado por el presidente del club, Fernando Lascorz, el técnico escenificó su regreso a “su casa” tras una trayectoria profesional que le ha preparado para asumir este nuevo reto con mayores garantías.
La comparecencia sirvió para contextualizar una decisión tomada con rapidez, pero también con convicción. La salida de Rafa Sanz, precipitada y casi inesperada, obligó al club a reaccionar con agilidad. En ese contexto, el nombre de Cerdán emergió desde el primer momento como la opción prioritaria. “Tuvimos la suerte de que Santi estaba aquí a pesar de que tenía varias opciones, pero desde el club tuvimos claro que era nuestra primera opción”, explicó Lascorz, quien subrayó tanto su pasado vinculado al Peñas como su crecimiento profesional fuera de Huesca.
Santi Cerdán comenzó su intervención relatando cómo se gestó su regreso. “Una de las frases que Fernando me marcó sobre todo al principio, cuando me llamó hace ya algo más de semana y media, fue que hemos evolucionado las dos partes”, explicó. Club y entrenador, separados durante tres temporadas, se reencuentran ahora en un momento distinto, más maduro.
La anécdota de la llamada resume bien lo inesperado de la situación. “A mí cuando me llama Fernando para todo esto, me pilla en la cama prácticamente, con fiebre y malestar. Fue una llamada nocturna”, relató entre risas. Desde ese momento, el técnico no dudó en aceptar la propuesta, consciente de que su bagaje reciente —dos años en Benicarló y una experiencia internacional en Suecia— le han permitido crecer tanto en lo personal como en lo profesional.
“Todo eso me ha dado una experiencia de vida que ahora me permite tener esta oportunidad y estar más preparado si cabe de lo que estuve en ese primer año”, afirmó, en referencia a su anterior etapa al frente del primer equipo oscense, marcada por dificultades pero también por la permanencia lograda.
Uno de los mensajes más claros de la presentación fue el respeto al trabajo anterior. Cerdán deseó “la mayor de las suertes” a Rafa Sanz en su nuevo proyecto y dejó claro que su intención no es empezar de cero sino trabajar con lo construido. “Tengo el máximo respeto por el trabajo que se hacía anteriormente y mi única idea es acompañar la misma filosofía, la misma identidad que ya estaba muy marcada en el equipo”, aseguró.
El nuevo entrenador insistió en que no habrá una revolución en el estilo: “El estilo de juego y la filosofía van a ser la misma porque coincidimos en ese sentido, pero el método para llegar a ese fin va a ser diferente”.
En el plano deportivo, Cerdán ofreció pinceladas de lo que pretende reforzar. Se mostró cómodo con un equipo que ya juega “con alegría”, con un alto número de posesiones y un gran protagonismo del tiro exterior. “Es un equipo que hace muchos tiros de tres y eso lo vamos a mantener al cien por cien”, afirmó, aunque matizando la necesidad de un mayor control y selección de lanzamiento.
En defensa, el foco estará en la comunicación y la presencia. “Hemos hablado de hacernos más grandes, tanto verbal como no verbalmente, ser más proactivos en defensa”, señaló, reconociendo que es un aspecto que los propios jugadores consideran mejorable.
Cantera, día a día y una liga igualada
El técnico también se refirió a la cantera y a los jóvenes talentos del club, admitiendo que tras tres años fuera necesita actualizar información, aunque ya ha mantenido conversaciones con la dirección técnica. La idea es clara: facilitar que los jóvenes vivan la experiencia del baloncesto profesional cuando sea posible.
Respecto a la competición, Cerdán dejó una reflexión que define su enfoque. “La categoría lleva muchos años siendo así, los presupuestos se igualan cada vez más y en uno o dos partidos la clasificación puede cambiar”, explicó. Por eso, su mensaje es claro: menos obsesión con la tabla y más atención al trabajo diario. “De momento toca Mataró el 4 de enero. Nos centramos en la preparación semanal y en el día a día”, sentenció. El objetivo, no obstante, permanece intacto: “El objetivo sigue siendo el playoff”.
Fernando Lascorz reforzó ese mensaje de confianza plena en el nuevo entrenador. Recordó su anterior etapa en el club y valoró especialmente su trabajo reciente en Benicarló, donde logró clasificar al equipo para los play-offs en una temporada compleja. “El conocimiento de la liga y del grupo fue clave para tomar la decisión”, afirmó.
El presidente destacó además que la plantilla se ajusta bien a la visión de baloncesto de Cerdán y que el parón navideño ha sido un aliado. “Este parón ha venido bien para que Santi tuviera tiempo para coger al equipo y empezar no tan atropelladamente”, señaló, mostrando optimismo de cara a la segunda vuelta.
Otro de los temas abordados fue la salida de Malcom Kreps anunciada en la mañana de este mismo martes antes de la presentación, motivada por cuestiones personales. Lascorz explicó que se trató de una rescisión amistosa, “por una circunstancia familiar que le ha impedido estar centrado aquí”, y que el club ya trabaja en encontrar un sustituto de perfil similar. “No puede ser una plantilla corta para el juego que desarrollamos”, indicó, adelantando que el refuerzo podría llegar de manera inmediata.
Tranquilidad institucional
Más allá de la pista, el presidente celebró la resolución del conflicto del Peñas Center, un asunto que había generado gran tensión en las últimas semanas. “Eso nos ha dado mucha tranquilidad para centrarnos en lo que realmente nos gusta, que es jugar al baloncesto”, afirmó.
Lascorz cerró la presentación con una reflexión: “El Peñas de hoy y el Santi de hoy no tienen nada que ver con los de entonces. Santi ha demostrado que es un entrenador muy preparado para esta categoría”, aseguró. Aunque el contrato es hasta final de temporada, el deseo es claro: continuidad si los resultados acompañan.