Tras la conclusión del entrenamiento del Athletic en San Mamés bajo la atenta mirada y el apoyo de más de 30.000 seguidores, sobre todo … jóvenes, Iñaki Williams ha abordado diferentes temas relacionados con el futuro más cercano del equipo y no se ha mordido la lengua al calificar como «una mierda hablando mal» que la Supercopa que los rojiblancos deberán disputar entre el 7 y el 11 de enero se juegue en Arabi Saudí. «Si llevas una competición nacional a otro país no es sencillo facilitar el desplazamiento para los aficionados. Nosotros por masa social allí parece que jugamos fuera de casa, y si fuese aquí sabemos todos los athleticzales que nos acompañarían», ha destacado. En los próximos días, el jugador será padre «y tener que marcharte dejando aquí a mi mujer y mi hijo es una faena, pero estoy a disposición del club e intentaré hacerlo lo mejor posible en la Supercopa», ha apuntado.
La cita será la primera opción de sumar un título para los rojiblancos el año que viene en un mes de enero que comienza intenso y complicado. «Tenemos la posibilidad de cerrar la primera vuelta ganando y luego nos marchamos para Arabia. Siempre es especial poder disputar un título. Estamos entre los cuatro mejores y, aunque no vamos de favoritos, sabemos muy bien lo que tenemos que hacer, pero no va a ser fácil», ha recalcado el capitán rojiblanco.
Williams ha subrayado además el importante número de partidos que tienen que afrontar lejos de casa en las próximas fechas. Hasta el 28 de enero no vuelven a jugar en San Mamés, «por lo que tenemos que dar pasos hacia adelante porque la temporada corre y necesitamos las victorias como el comer. Queremos cumplir los objetivos y esperamos poder hacerlo en 2026».
«Tocar fondo para volver a brillar»
Después de la última derrota ante el Espanyol, ha reconocido que «siempre quieres que llegue el siguiente para quitarse esa espinita». Pero los días de descanso que han tenido también eran importantes «para resetear la cabeza y coger fuerzas». «Desconectar con la familia y los amigos y volver fuertes». En el entrenamiento del lunes y de este martes «se ha visto al equipo con ganas. Nos ha venido bien el descanso para volvernos a conectar porque lo que viene ahora es muy grande. Es al final cuando valen realmente los puntos y vamos a por ello», ha apuntado.
Cuestionado sobre que las últimas derrotas también han provocado que se comience a cuestionar a Valverde desde algunos sectores, el capitán ha sido tajante al respecto. «Me cuesta entenderlo. El equipo está al 1.000 con él porque es el entrenador que nos ha hecho ganar un título 40 años después, el que nos ha clasificado para la Champions y el que nos ha hecho llegar a estas semifinales de la Supercopa. Su aval habla por sí solo por todo lo que ha conseguido en el club, y creo que no sería justo cuestionarle por el bache que estamos atravesando», ha destacado. Williams también ha calificado como «importante para los más jóvenes saber que la realidad también es esta. Que hay que tocar fondo para volver a brillar. Somos un equipo que tiene mucha ambición y esperemos que este 2026 podamos volar alto».
Respecto a lo vivido este martes en la Catedral, ha calificado la mañana como «especial». «Es de agradecer por todas las personas que han venido a vernos y apoyarnos. Estamos muy contentos, esperemos cerrar el año con mucha salud y empezar el siguiente igual de bien y con las mismas ambiciones que nos han hecho llegar hasta aquí». Salud es lo que le ha pedido el jugador a 2026 porque, después de tanto tiempo sin lesionarse, «estos últimos dos meses han sido difíciles en lo personal». «El equipo tampoco ha brillado y esperemos que a partir del año que viene, con los retos que tenemos por delante podamos volver a la senda de los triunfos y que todo vaya bien».
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