El Unicaja estará en la Copa del Rey de Valencia salvo catástrofe. El equipo malagueño puso pie y medio en la cita en la que … debe defender el título logrado en Las Palmas después de vencer al Joventut en un partido sin fisuras (105-83) y en el que acabó desplegando un baloncesto sensacional en el último cuarto. Esos diez instantes finales pudieron ser los de más calidad que ha firmado hasta ahora. Fue entonces cuando acabó con la oposición del conjunto catalán, que aguantó el pulso, pero que no pudo igualar la oleada final de un Unicaja que se fue por encima de los cien puntos con once sus jugadores anotando al menos un triple, algo nunca antes visto en la historia del club y puede que en la historia de la Liga.
El comienzo del partido respondió al guion previsto, con el Joventut cargando las acciones de ataque con sus pívots, en este caso Birgander, y con Hunt ganando en el uno contra uno a los jugadores del Unicaja. La puesta en escena del equipo malagueño fue buena, pero la respuesta de su rival fue mejor y tuvo continuidad hasta situarse 8-12 con un triple del incombustible Vives . La entrada de Perry elevó la intensidad y la velocidad del juego de los de Ibon Navarro, ahora con acierto desde la línea de tres. El Joventut, plagado de jugadores veteranos, no se descompuso y tuvo claro lo que tenía que hacer: abastecer de balones a Tomic. Con el croata como piedra angular de su ataque, logró paliar la reacción del Unicaja e igualar el marcador al final del primer cuarto (21-21).
Lo mejor de los siguientes minutos fue la producción ofensiva del Unicaja, que se multiplicó impulsada por el ritmo que imponía Perry castigando el lento balance defensivo del rival. Anotó el base, que cumplió su partido 200 partidos con la camiseta verde y morada, también Webb, Rubit y llegó un triple de Djedovic. Con 33-26, Dani Miret paró el partido ante la ofensiva local y su equipo reaccionó con tres triples seguidos que neutralizaron la ventaja malagueña. A partir de ahí, el partido se igualó por completo, en parte porque el Unicaja no dominaba el rebote y porque el regreso de Tomic volvió a complicar mucho las cosas. El 45-42 al final de los primeros 20 minutos reflejaba ese equilibrio que se veía en la pista. El banquillo del Unicaja dominaba con 28 puntos, había anotado más al contragolpe y sólo cometió una pérdida, pero los buenos porcentajes del rival en tiros de dos (8/10) y de tres (7/16) lo mantenían a rebufo.
El Unicaja entendió que debía elevar la intensidad de su juego, especialmente a nivel defensivo. Con un juego más intenso, la puesta en escena tras el descanso fue muy buena madurando cada ataque. Sobresalió Audige, dando continuidad a esas buenas sensaciones que dejó en la primera parte. El estadounidense lideró un parcial en el que el Joventut sufría por primera vez (53-44, min. 24). Como era de esperar, el equipo de Badalona no se descompuso, pues aunque tenga algunos jóvenes, le sobra veteranía. Aguantó forzando acciones que llevaron a sus jugadores a la línea de personal. Puntos fáciles para Tomic y Hanga. A pesar de esto, el Unicaja controlaba el partido con su acierto exterior. Llegaron tres triples de Audige, Webb y Díaz para poner el 66-55, la máxima renta del partido. Podría parecer que se fracturaba el encuentro con el Carpena entregado y Balcerowski imponiéndose en los dos aros, pero no fue así. Se repitió el guion. Aguantó el Joventut, que fue mejor en los dos últimos minutos del cuarto y apretó el partido (71-65).
ESTADISTICAS DEL PARTIDO
Para evitar los errores de los dos últimos encuentros, en los que se vino abajo en los instantes finales, el Unicaja elevó su apuesta y poco a poco fue dominando todas las facetas del juego. Alberto Díaz se convirtió en anotador inesperado. El Joventut le flotó en un par de acciones que el malagueño castigó con sendos triples (79-69, min. 36). Ahora al equipo de Badalona le costaba más responder, precisamente por la mejor defensa del Unicaja, que mantuvo su acierto de tres con dos triples de Barreiro que sonaron a sentencia (89-73). Quedaban cuatro minutos, pero las sensaciones de uno y otro equipo eran muy distintas, con el Unicaja lanzado y con su rival ya muy limitado a alguna acción de Tomic. Esta vez no hubo reacción y la victoria la certificó Perry con un mate increíble para culminar un ‘alley oop’ que le sirvió Kalinoski. El Carpena se venía abajo con la acción del americano. Los últimos triples finales fueron el colofón a un gran partido del Unicaja.