José E. Cabrero

Martes, 30 de diciembre 2025, 23:47

Los cuatro –padre y madre, hijo e hija– atraviesan el patio del Ayuntamiento con una risita nerviosa, como cuando llegas a casa de la abuela y te recibe el aroma del san jacobo con patatas fritas. El camino se lo saben muy bien. Tanto como las instrucciones, muy sencillas: esperas tu turno, te acomodas junto al paje real y Manolo te toma una fotografía que será la portada de IDEAL. Manolo, Manuel Calero, lleva siendo el fotógrafo del Cartero Real desde tiempos inmemoriales –hay quien asegura que no había móviles–. Así que se pueden imaginar la cantidad abrumadora de familias a las que Manolo ha retratado una Navidad tras otra.

  • Fechas
    Hasta el 4 de enero, en el patio del ayutamiento.

  • Horario general
    De 11.00 a 14.00 horas y de 17.30 a 21.00.

  • Horario especial
    24 de diciembre, de 11.00 a 14.00 y de 17.30 a 19.30. El 31 de diciembre, de 11.00 a 14.00. El 1 y 2 de enero, de 17.30 a 21.00. Y el 3 de enero, de 11.00 a 14.00 h.

«¡Muy buenas!», saluda Manolo a la familia de cuatro, lo Sorroche Ruiz. Miguel y Ana, los padres, son profesores de Historia del Arte en la Universidad de Granada. Carmen y Diego, los hijos, hacen su propio arte en 4º de ESO y en 4º de Primaria. Miguel responde cariñoso: «Conocemos a Manolo, le vemos una vez al año. Nos acordamos de él siempre». Manolo guiña cómplice y responde: «Y yo me acuerdo de vosotros: la primera vez que ella vino era chiquitilla, chiquitilla –dice, señalando a la hermana mayor–. Y él –sigue, mirando al pequeño–, ni siquiera estaba». Luego observa a los cuatro con un orgullo tierno, la misma mirada con la que uno imaginaría a Melchor, Gaspar o Baltasar, y exclama: «Y cada año lo hacéis mejor».

Carmen tiene 15 años y podría recorrer su vida entera a través de las portadas del Cartero Real de IDEAL que atesoran en casa. Igual que Diego, claro, con sus 9 años. «Es una tradición, no hemos faltado ni una vez», subrayan sus padres. Ella ha pedido a los Reyes Magos una tablet nueva. Él, el videojuego de ‘Leyendas Pokémon: Z-A’. Miguel y Ana esperan algún que otro libro, pero sobre todo comparten un deseo mientras se agarran sus manos y aprietan fuerte. «Este año, bueno, podría haber sido mejor –dicen con pesar para, a continuación, obligarse a sonreír–. Deseamos que 2026 sea inmensamente mejor». Manolo, con la cámara en las manos, les escucha y asiente.

Al llegar a casa, los Sorroche Ruiz imprimen su última portada y la guardan primorosamente con el resto de fotografías. Hay obras de arte que también son historia.

La magia

Mientras que las calles del centro de Granada están abarrotadas de gente entretenida, venga a entrar y salir de sus tiendas favoritas, un montón de niños y niñas hacen lo realmente importante: provocar la magia. Es decir, visitar al Cartero Real en el patio del Ayuntamiento, donde estará hasta el 4 de enero. Además de llevarse a casa la portada del periódico –y un delicioso batido de chocolate, por cierto– no hay mejor oportunidad para subrayar algún que otro punto de la carta a los Reyes Magos. Para que no haya dudas, más que nada. Es el caso de Antonio, un rubito de 8 años que quería asegurarse, antes de hacerse la foto, de que su mensaje había llegado alto y claro: «Una Nintendo Switch», susurra.

El pequeño Santiago, con Borja y Alfonso; Paloma y Javier, de risas en pleno susurro; y Eire, sonriente.

PEPE MARÍN

Imagen principal - El pequeño Santiago, con Borja y Alfonso; Paloma y Javier, de risas en pleno susurro; y Eire, sonriente.

Imagen secundaria 1 - El pequeño Santiago, con Borja y Alfonso; Paloma y Javier, de risas en pleno susurro; y Eire, sonriente.

Imagen secundaria 2 - El pequeño Santiago, con Borja y Alfonso; Paloma y Javier, de risas en pleno susurro; y Eire, sonriente.

Santiago no dice nada. Ni siquiera susurra. Aunque es incapaz de cerrar la boca, abierta en un gesto de asombro difícil de borrar. Santiago tiene 2 años y por mucho que los adultos intenten hacerle sonreír para la foto, el niño solo tiene ojos para el paje. «Somos granadinos residentes en Ibiza», apuntan Borja y Alfonso, padre y tío de la criatura. Después llega Eire, que tiene siete años y mucho mundo recorrido. Su padre es italiano y su madre granadina, ambos profesores en la Facultad de Ciencias de la UGR. «He pedido un Tamagotchi de Gudetama, una comba y un peluche gigante de Gudetama. Y ya», termina la niña con dulzura.

Aquí la edad es algo relativo. Que se lo digan a Paloma y Javier, un matrimonio de Extremadura que ha venido a celebrar el Año Nuevo en Granada. A Paloma le costó tanto que Javier se pusiera en la foto con el Cartero Real que, cuando tuvo oportunidad, le susurró su deseo para los Reyes: «Cámbiame de marido, por favor». La carcajada fue compartida.

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