Para Noel Gallagher, la mejor banda del mundo sigue siendo Oasis. El guitarrista y principal compositor del grupo nunca tuvo problema en proclamar que, durante los años 90, él y su hermano Liam encabezaron una racha imbatible de himnos generacionales. Sin embargo, con el paso del tiempo, aprendió a reevaluar su propio trabajo. Y aunque tenga un cariño especial por la obra de su banda principal, hay un disco en particular que, a pesar de haber marcado un antes y un después en la historia del rock británico, hoy le despierta cierto desprecio: (What’s the Story) Morning Glory?
El disco que catapultó a Oasis al estrellato mundial es, según Noel, un desastre en términos de producción. «No me gusta cómo suena Morning Glory en absoluto. Odio el sonido de ese disco. Tiene todo ese crujido de guitarras…”, declaró en una entrevista con NME, años después del furor que generó el disco. Publicado en 1995, Morning Glory vendió más de 22 millones de copias en todo el mundo y se convirtió en uno de los emblemas definitivos del britpop. Pero Noel nunca estuvo conforme con el resultado técnico del LP. Aunque reconoce el impacto de temas más delicados como «Wonderwall”, su problema está con la saturación de otros momentos, como el final de «Champagne Supernova”.
(What’s the Story) Morning Glory? de Oasis
Su opinión de otros discos de Oasis
Noel también expresó sus contradicciones con Be Here Now (1997), el tercer disco de Oasis, grabado en plena euforia del grupo y bajo la presión de sostener el éxito descomunal de su antecesor. A pesar de haber sido uno de los lanzamientos más esperados de la década, hoy es considerado -incluso por su autor- como una oportunidad desperdiciada. «Fue un disco hecho bajo el exceso. No supimos cuándo parar”, admitió tiempo después.
En contraste, el único álbum que Noel considera verdaderamente perfecto es el debut: Definitely Maybe (1994). «Es el único disco perfecto que hicimos”, afirmó. A diferencia de la producción sobrecargada de Morning Glory, este mantiene una estética más cruda y cierta influencia del shoegaze en sus largos finales, como en «Slide Away” o «Columbia». Para Noel, ese fue el punto más alto de la banda, cuando todavía eran jóvenes y sin nada que perder.