Un grupo de unos 200 neoyorquinos aterrizaron ayer en Bilbao para pasar unas vacaciones y disfrutar del fin de año en Euskadi y La Rioja. … Lo más llamativo del caso es que estos viajeros han alquilado todo un ‘Boeing 767’ para cruzar el Atlántico. Se trata de un avión grande, de los de doble pasillo y fuselaje ancho. Muy caro de contratar. Para hacerse una idea, en su interior pueden viajar cerca de 300 clientes frente a, por ejemplo, los 176 que vuelan en el 757, el modelo que usa United Airlines en su ruta Bilbao-Nueva York, la única conexión transoceánica regular desde ‘La Paloma’.

La aeronave pertenece a la compañía Omni Air y puede ser configurada con pocos asientos para cruzar el Atlántico de una manera más cómoda y espaciosa. Llegó a Bizkaia sobre las 13.00 horas, tras un plácido vuelo desde el aeropuerto neoyorquino de Stewart. Se desconoce el programa de los 200 turistas más allá de que vienen a pasar el fin de año y de que parece ser que visitarán San Sebastián y alguna bodega en La Rioja, según apuntan fuentes del sector turístico. Este tipo de viajes se suelen llevar de manera discreta.

Otro dato que parece seguro es que el 767 permanecerá estacionado hasta el 2 de enero en la plataforma sur del aeropuerto. Una buena oportunidad para que los ‘spotters’ (aficionados a la fotografía de aviones) acudan a Loiu a ‘cazar’ una pieza poco habitual por estas latitudes.

Un jet de 70 millones y el avión de National Geographic

La aviación privada está viviendo un año increíble en ‘La Paloma’. Han venido expediciones muy curiosas como el ‘charter’ de National Geographic, que recaló en septiembre pasado en Bilbao en su vuelta al mundo (90.000 euros por billete), a los mandos de un ‘Boeing 757’. Además, en mayo, con motivo de la final en San Mamés de la Europa League, hubo un desfile de jets privados espectacular.

Tal fue el trasiego que se tuvo que habilitar la pista secundaria (la 10-28) como estacionamiento para una veintena de reactores de auténtico lujo que se quedaron a dormir (se pudo ver hasta un Gulfstream G800 de 70 millones de euros). Algo que sólo había tenido un precedente: el Mundial de 1982, cuando precisamente Inglaterra jugó en San Mamés.