Hablar de Valencia Basket es hacerlo de ambición, de crecimiento y de exigencia. Es hablar del actual líder de la Euroliga, un equipo de referencia en todo el continente y que cerró el 2025 ganando a Partizán de Belgrado en un Roig Arena completamente entregado a la causa. El año que viene está lleno de retos para un combinado ‘taronja’ que no se conforma con lo que está haciendo y que buscará en 2026 optar a lo máximo en las competiciones que dispute.
El equipo de Pedro Martínez comanda la tabla y lo hace por méritos propios. Su juego, que combina el dinamismo, la valentía y el espectáculo con la eficacia, la competitividad y los resultados, se ha convertido en un fenómeno que traspasa fronteras y que copa algunos de los rankings del torneo.

Valencia VLC SPD Baloncesto partido de Euroliga entre el Valencia Basket y el Partizan de Belgrado / Francisco Calabuig
Récord de triples por partido
Y es que de cara al nuevo año, Valencia Basket es candidato a ganar títulos, pero también a pulverizar registros de la competición continental. El conjunto taronja, que ganó anotando hasta 14 triples a Partizán, acaricia esta temporada el récord de triples por partido en una sola campaña que ostenta el Bayern de Múnich de la temporada pasada con 12’55 triples por choque.
Los valencianos, de momento, registran 12’47 triples por encuentro, lo que supone el segundo mejor registro en toda la historia de la Euroliga en una sola campaña y que tiene muy cerca el primero. El equipo de Pedro Martínez tiene, de hecho, la segunda vuelta del campeonato para lograrlo.
A ritmo de récord de triples en una temporada
El otro récord que Valencia Basket podría superar de seguir en la misma senda es el de más triples anotados en una sola temporada de Euroliga. A día de hoy este registro lo ostenta el Fenerbache Beko de la 2023-24 con 470 en un solo curso. El conjunto ‘taronja’ lleva en estos momentos 237 y para superarlo tendría que mantener su promedioa ctual (12’47 por choque) y jugar al menos 38 partidos de la competición o, lo que es lo mismo, llegar mínimo a cuartos de final y perder en el cuarto partido. Las otras dos opciones pasan por mejorar el promedio o llegar incluso más lejos.