El delantero chileno del Sevilla y ex del Barça, Alexis Sánchez, termina el año 2025 por todo lo alto con el nacimiento de su primer retoño. Según revelaron tanto el futbolista de 37 años como su pareja, la modelo rusa Alexandra Litvinova, de 25 años, el 17 de diciembre dieron la bienvenida a su primer hijo en común, aunque todavía no se conocía su sexo: una niña.
Ahora lo han descubierto en las redes sociales de la joven, con los dos padres dirigiéndose directamente a su pequeña en vídeo. Inicialmente, el ariete revelaba que pensaba que sería un chico: «Creo que va a ser un hombre«, indica el ariete, que puntualizaba que pese a ello, en su cabeza creía que iba a ser niña.
Lo más destacable, sin embargo, es el montaje elegido para ello. En primer lugar, en Italia, aparecen los dos solos tumbados con un papel donde parece que se indica el secreto, aunque rápidamente el vídeo cambia de ubicación hasta Chile.
Allí, junto con la familia del futbolista, hubo un montaje preparado para la ocasión y una cuenta atrás, con humo del color representativo de cada sexo tradicionalmente hablando.
Finalmente, sin dejar que se viera nada todavía, viajaron hasta Rusia para hacer lo mismo con la familia de la modelo. Lo hicieron dando paso a personas disfrazadas de bebé niño y niña que simulan un combate en el que el ganador revelaría el sexo.
Los últimos coletazos de Alexis Sánchez
El delantero está agotando los últimos años de su carrera, aunque en el último partido del año contra el Real Madrid cuajó uno de los mejores encuentros desde que viste la camiseta del Sevilla. En lo que llevamos de temporada Alexis ha anotado dos goles, uno de ellos al Barça, y una asistencia en los 12 partidos disputados de liga y ha disputado la mitad de los minutos posibles.
Los aficionados culés recuerdan su paso por el Camp Nou en el que compartió trío atacante con Neymar y Messi. Jugó 141 partidos en tres temporadas y marcó 46 goles antes de marcharse traspasado al Arsenal en 2014 y deleitar a los ‘gunners’ cono 80 goles en cuatro años.
Después llegó al Manchester United y de allí cambió de país para jugar en la Serie A con el Inter de Milán, que combinó con un breve paso por el Marsella. Su último conjunto antes de llegar al Sánchez Pizjuán fue el Udinese con el que maravilló a media Europa y convenció al Barça para pagar 26 millones de euros.