Es el fichaje estrella del mercado ciclista para la temporada 2026 y su presencia suscita enorme expectación allá donde va. Remco Evenepoel (Aalst, Belgica, 2000) debutará con el Red Bull Bora Hansgrohe en las carreteras de Mallorca, en la crono por equipos de la Challenge a finales de enero. Una Isla que ha conocido estas semanas entrenándose con sus nuevos compañeros y que ha causado una grata sorpresa al campeón olímpico y mundial de ruta y contrarreloj, que fija el Tour de Francia (compartiendo jefatura de filas con Florian Lipowitz) y la pelea por los maillots arcoíris como grandes retos en un 2026 especial para el astro belga, que atiende en Binissalem a Última Hora y otros medios internacionales en plena pretemporada.
¿Cuál es su primera impresión ante este cambio de equipo?
-La verdad es que muy buena. Desde el primer día me han tratado muy bien. Se nota que es un equipo muy profesional, con muchos medios y que ha hecho una apuesta fuerte. Personal y profesionalmente es un cambio muy grande y eso supone una motivación para mí. Creo que es un equipo que se adapta perfectamente a mis ambiciones.
¿Qué objetivos se marca en la temporada que se avecina?
-El Tour de Francia será la única carrera de tres semanas que haré. Lo que sí sé es que empezaré la temporada en la contrarreloj de Mallorca. Es por equipos, hay pocas en el calendario y es una buena oportunidad para probar cosas de cara al Tour, que empieza con una crono así. En principio, iré a Valencia, Cataluña, clásicas de las Ardenas (Amstel, Flecha y Lieja), el Tour y los Mundiales de Canadá.
Remco Evenepoel, a su llegada a la jornada de puertas abiertas con los medios. Foto: Joan Lladó
¿Es imposible batir a Tadej Pogacar en el Tour?
-Sabemos que va a llegar bien allí. Tiene una ocasión histórica para ganarlo por quinta vez. Pero creo que nosotros tenemos también una buena oportunidad para competir. Para mí, el gran objetivo de la temporada es el Tour, y más adelante el Mundial. Pero yo quiero llegar a julio a tope, a mi máximo nivel, rodeado de un equipo competitivo y fuerte. Allí, la meta será ir a más cada día, sentirme mejor con el paso de las etapas. Y seguir aprendiendo, porque es una carrera dura, difícil, que se sorprende etapa tras etapa y en la que puede pasar de todo. Dos años atrás fue mi primer Tour y fue una historia muy diferente a 2025. Se me hizo muy duro abandonar y por eso tengo más ganas de volver allí, para demostrarme que puedo estar delante.
Le tocará compartir galones con Florian Lipowitz, tercer clasificado el pasado año…
-Sí, pero eso debe ir en beneficio del equipo. Estamos juntos en esto, junto al resto del equipo, y vamos a ver qué nos depara la carrera. Somos dos corredores diferentes y vamos a esperar nuestras oportunidades y ver quién está mejor, pero el interés del Red Bull Bora es lo primero.
Evenepoel, atendiendo a los medios internacionales. Foto: Joan Lladó
¿Cómo define el recorrido?
-Creo que le faltan kilómetros de contrarreloj. En montaña, sabemos lo que hay y que siempre habrá dureza. Pero yo tengo marcada la primera semana. Va a ser clave para nuestras aspiraciones porque enseguida llega la montaña de los Pirineos.
¿Es la primera vez que le vemos por las carreteras de Mallorca?
-Nunca había estado en Mallorca y creo que es el lugar perfecto para entrenar. Había oído hablar mucho y tiene fama mundial. Hay montaña, llano, vistas espectaculares. Ha sido todo un descubrimiento.
Sabe que llega a uno de los equipos más grandes del pelotón. ¿Supone una presión añadida?
-Sé que es un gran equipo, que ha crecido estos últimos años y ha hecho una gran inversión, mejorando cada temporada su plantilla. No sé si somos el mejor equipo, pero seguro que vamos a ser competitivos en cada carrera.
Florian Lipowitz, Remco Evenepoel y Primoz Roglic, en el día de puertas abiertas. Foto: Joan Lladó
¿Qué margen de mejora tiene Remco Evenepoel con 25 años todavía y este largo historial?
-Si quieres ser el mejor, tienes que trabajar en todos los terrenos y escenarios. Ser el mejor en la crono, saber subir y prepararte a conciencia, rodar bien… No es fácil, pero soy muy competitivo y eso me ayuda a crecer.
¿Y el Mundial de Canadá, qué sensaciones le ofrece?
-Es el otro gran objetivo. Y allí también quiero llegar a mi mejor nivel, no sólo por defender el título de contrarreloj, sino porque creo que los recorridos se me pueden dar bien y puedo pelear por las medallas y el oro en las dos pruebas. Lo tengo también muy presente.