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“No nos moverán” se presenta totalmente en blanco y negro, lo que, en algunos círculos, puede despertar sospechas de alguna intención (pseudo) artística. Pero Saint-Martin tiene una explicación distinta.

“La protagonista esta obsesionada con una fotografía en blanco y negro y ve todo en blanco y negro, por lo que la traducción audiovisual tenia que ir por ese lado”, nos dijo. “Se trata, aparte, de una estética que abona a la nostalgia, y para ser completamente honesto, siempre me gustó la idea de que mi primera película fuera así, aunque no termine haciéndolo por eso”.

La película funciona también como un thriller, es decir, un género con el que Saint-Martin se encuentra obsesionado, y que logró manejar de una manera ciertamente original, hasta el punto de que resulta difícil encontrar referencias cinematográficas específicas en el plano narrativo.

“Buscamos películas que no nos inspiraran, pero no las encontramos realmente”, afirmó el realizador. “No es por hacerme el especial; probablemente, eso se debió más bien a mi ignorancia, a mi falta de conocimiento del cine. Pero sí hay un gran referente literario: la novela ‘A Confederacy of Dunces’ de John Kennedy Toole, que tiene también al frente a una persona que odia a todo el mundo y que está atada a algo del pasado”.

Otra escena del film.

Otra escena del film.

(Varios Lobos)

De todos modos, Saint-Martin admite que la idea inicial era hacer un film mucho mas contenido, en la línea estilística de Paweł Pawlikowski, el aclamado director polaco de cuya mente han surgido títulos como “Ida” (2013) y “Cold War” (2018), dos dramas históricos totalmente serios que fueron además hechos en blanco y negro.

“Pero mi director de fotografía [César Gutiérrez Miranda] me dijo: ‘Estamos haciendo una película más como de los [hermanos] Coen, wey; y estaba en lo cierto”, recordó. “Eso me liberó de la necesidad de tener una puesta en cámara más estricta”.

Si se trata de influencias, el director reconoce las que fueron ejercidas por el director clásico Jean Vigo (“Zero for Conduct”) y el cineasta mexicano Fernando Eimbcke (“Temporada de patos”). “Además, por el lado del thriller -aunque va a sonar que no tiene nada que ver-, estuve revisando mucho ‘The Silence of the Lambs’ de Jonathan Demme”, añadió.