Madrid se prepara para sumergirse en un paisaje donde la materia respira, se mueve y recuerda su origen. Opera Gallery Madrid presenta Ecos de Vida, la primera exposición individual de la artista castellonense Cristina Babiloni tras el anuncio de su representación global.

La muestra podrá visitarse del 15 de enero al 14 de febrero y reúne una selección de sus últimas pinturas y esculturas, concebidas como un homenaje sensible al mundo natural, con especial atención a los océanos y al fondo marino.

Una investigación madura

Nacida en Castelló en 1981, Babiloni ha construido una trayectoria marcada por la investigación constante de los materiales y por una mirada atenta a los ritmos de la naturaleza.

En Ecos de Vida, esa exploración alcanza una nueva madurez formal y conceptual. La artista trabaja con arpillera, arenas, acrílico, cartones, cerámicas y metacrilato para levantar ecosistemas marinos imaginarios que no imitan la realidad, sino que la evocan desde la memoria, la emoción y la materia.

Entre la tierra y el mar

Las obras de la exposición van más allá del universo submarino. Su última serie amplía el foco hacia tierras, volcanes y materias terrestres, creando paisajes que tienden un puente simbólico entre la tierra y el mar.

Ese tránsito entre elementos es una de las claves del trabajo de Babiloni, que entiende la naturaleza como un sistema interconectado en permanente transformación.

Pintura, escultura y territorio

Babiloni difumina los límites entre pintura y escultura. Sus piezas se despliegan con una fuerte presencia física, donde textura, energía y composición adquieren un papel esencial.

La superficie deja de ser un plano para convertirse en territorio, invitando al espectador a una experiencia inmersiva y pausada.

Una voz propia en el arte contemporáneo

«Estamos encantados de acoger la primera exposición individual de Cristina Babiloni», afirma Belén Herrera Ottino, directora de Opera Gallery Madrid.

Destaca su uso innovador de los materiales y su compromiso con el medio ambiente, que convierten a Babiloni en una voz única del arte contemporáneo, capaz de transformar la materia en emoción y la contemplación en reflexión.

Una declaración que subraya el carácter ético y poético de una obra que apela a la sensibilidad sin recurrir al discurso explícito.

Universo creativo

La práctica artística de Babiloni se nutre de técnicas y materiales de la construcción y la industria cerámica, integrados en un proceso basado en la circularidad.

El collage, entendido como metodología y pensamiento, estructura composiciones donde cada fragmento conserva su identidad pero dialoga con el conjunto, transformando la materia en un lenguaje visual propio para reflexionar sobre la relación entre el ser humano y su entorno.

El uso de paletas vibrantes y dinámicas refuerza esa voluntad de conexión. Sus escenas buscan despertar calma, introspección y conciencia.

Los ecosistemas en movimiento, sus equilibrios frágiles y la búsqueda de armonía entre lo natural y lo humano atraviesan toda su producción y encuentran en Ecos de Vida una formulación especialmente elocuente.

Trayectoria al alza

La proyección internacional de Babiloni avala este nuevo paso. Ha realizado exposiciones individuales en Madrid, Nueva York y Andorra, ha participado en ferias como ARCOMadrid y su obra forma parte de colecciones privadas relevantes, como la Colección de Arte de J.P. Morgan Chase, además de espacios institucionales y corporativos.

En noviembre, inauguró Caleb en la Fundación Bancaja de València. A su trayectoria se suma un compromiso activo con fundaciones y proyectos benéficos.

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