Bárbara Goenaga y Borja Sémper brindan por el nuevo año desde Donostia. La actriz donostiarra y el político irunés compartieron salida de 2025 … y entrada del nuevo año junto a la familia de ella y lucieron en redes sociales su mejor sonrisa para afrontar el nuevo curso «de vuelta a la normalidad» con más fuerza que nunca.

Tras afrontar meses difíciles, Sémper sigue mostrando los pasos hacia adelante que está dando en la recuperación del cáncer que se le diagnosticó en julio. Ya a comienzos de diciembre confirmó en sus redes sociales que tras cuatro meses de quimioterapia comenzaba a recuperar el pelo y «el ánimo poco a poco», en la imagen que Bárbara subió a sus redes en la madrugada de Nochevieja se puede comprobar que esa mejoría continúa, y el irundarra sigue viendo crecer su pelo y recuperando el aspecto anterior a afrontar el tratamiento.

«Tras cuatro meses de tratamiento, llevo ya cuatro semanas sin quimioterapia», reconocía Sémper durante el puente de diciembre. «Empieza a salir pelo y poco a poco recupero ánimo y fuerzas para afrontar lo que queda por delante. De momento todo va bien», añadía entonces en un mensaje en ‘X’. El político del PP daba también las gracias por todo el apoyo que ha recibido de sus fans en los últimos meses: «Agradecido por tanto afecto y ánimos imposibles de responder uno a uno. ¡Gracias!».

Año de vuelta a la normalidad

Bárbara Goenaga reconoció también que el camino de la enfermedad de su marido no estaba siendo precisamente fácil, ya que había habido momentos muy exigentes: «La quimio ha sido dura no, durísima. Y por eso (Borja Sémper) no ha salido en público. Pero está todo prácticamente ya perfecto, así que pronto saldrá con su pelazo otra vez, y volveremos a la normalidad», bromeaba la actriz en noviembre. Parece que todo marcha según lo previsto y ese camino hacia la normalidad se puede concretar este 2026.

Y es que los últimos dos años no están siendo sencillos para la pareja. Si 2025 ha estado marcado por el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de Borja, el 2024 quedó señalado por la pérdida del aita de Bárbara, el pintor Juan Luis Goenaga, que falleció en agosto de aquel año a los 74 años a causa de una enfermedad.