Jueves, 1 de enero 2026, 20:01
Comedias españolas con una familia como protagonista. La fórmula, lejos de perder fuerza, no para de funcionar en las salas. La quinta entrega de la saga millonaria ‘Padre no hay más que uno’ ha sido la película made in Spain más taquillera del año y hace unas semanas no le ha ido mal a ‘Cuerpos locos’ en la cartelera, explotando viejos esquemas con Paz Padilla a la cabeza del reparto. Además, la Navidad es una época ideal para las feel good movies, anglicismo bajo el cual se agrupan aquellos filmes, generalmente comedias para todos los públicos, que buscan dejar un buen sabor de boca en el espectador medio, una sensación agradable, de optimismo y felicidad a contracorriente. ‘Abuela tremenda’, ópera prima de Ana Vázquez, curtida tras la cámara en series como ‘Bandolera’ o ‘Zorras’, está protagonizada Elena Irureta y Toni Acosta, cuya evidente vis cómica no se discute a estas alturas. La actriz vasca, que afortunadamente no para de trabajar -no se la pierdan en ‘Gaua’-, encarna a una abuela dicharachera que no duda en presentarse donde nadie le ha llamado con su caravana para dar vidilla al retiro rural de su hija y descendencia, con el correspondiente enredo.
Carla Pastor (‘La Navidad en sus manos’), Carlos Serrano (‘Soy Nevenka’), Santiago Alverú (‘Selfie’), Gorka Aguinagalde (‘Sin instrucciones’), Kandido Uranga (‘Maspalomas’), Esperanza Elipe (‘Camera Café: la película’) y Ramón Ibarra (‘El hombre de las mil caras’) completan el nutrido reparto principal. El guion va con el sello de Roberto Jiménez, autor del libreto de ‘El casoplón’, otro hit nacional.’Abuela tremenda’ es «una historia llena de luz, diversión y amor», según explica su directora, interesada en el proyecto desde el primer momento en que le ofrecieron el guion porque «me daba la oportunidad de unir a tres generaciones de mujeres, abuela, hija y nieta que normalmente estamos separadas por ideas distintas de la vida.
Adoro las comedias para niños que mezclan aventuras, slapstick y algo de conflicto social y la película tiene todo esto. Además, tengo la oportunidad de mostrar la incorrección bastante ochentera de esta abuela y hacerla chocar con hoy en día, creando situaciones hilarantes y tiernas, a la vez«. La abuela desvergonzada saca de quicio a su hija mientras su nieta le aplaude las gracias. Pone todo patas arriba y, a su vez, indirectamente, coloca algunas cosas en su sitio. El caos da pie al entendimiento y al cambio de vida.
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