De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), Colorado es uno de los cinco estados que presentan el nivel más elevado de influenza gripal en Estados Unidos.

El monitoreo se hace a través de visitas al médico por fiebre, tos o dolor de garganta. La actividad de influenza estacional persiste en niveles altos y sigue creciendo en todo el país.

Este aumento se manifiesta de forma sostenida en varios indicadores fundamentales en todas las regiones del país, según indican los funcionarios.

El Departamento de Salud Pública de Colorado (CDPHE por sus siglas en inglés) ha clasificado la actividad de enfermedades respiratorias en el estado como ALTA. Desde el mes de octubre, 2,450 personas han sido hospitalizadas por influenza, según datos del CDPHE.

Las cifras muestran un repunte significativo de casos durante el mes de diciembre, lo cual ha encendido alertas entre las autoridades sanitarias estatales.

CDPHE clasifica la influenza, también llamada gripe influenza, como un virus respiratorio común que puede causar enfermedades, leves o graves. Cualquiera puede contraer la gripe, pero algunas personas tienen mayor riesgo de complicaciones graves. Los grupos de alto riesgo incluyen: 

  • Aquellos que padecen de enfermedades crónicas, como asma, diabetes o cardiopatías.
  • Adultos mayores de 65 años de edad.
  • Tienen menos de 5 años de edad.
  • Personas embarazadas.

El virus de la gripe se propaga principalmente a través de gotitas que se expulsan cuando las personas infectadas tosen, estornudan o incluso hablan.

¿Cuáles son los síntomas de la influenza?

Las personas infectadas generalmente comienzan a sentir síntomas dos días después de haber estado expuestas al virus de la gripe. La aparición de síntomas puede variar de uno a cuatro días. Las personas con gripe suelen sentir síntomas como:

  • Fiebre.
  • Tos.
  • Dolor de garganta.
  • Goteo o congestión nasal.
  • Dolor muscular o corporal.
  • Dolor de cabeza.
  • Fatiga.

Algunas personas pueden tener vómitos y diarrea, más común en niños que en adultos.

¿Cómo reducir riesgos por influenza?

Ante este panorama, los CDC recomiendan aplicar estrategias básicas de prevención para reducir riesgos por influenza, COVID-19 y RSV. Estas medidas están dirigidas a proteger tanto a las personas como a sus familias.

Entre las recomendaciones se incluye mantenerse al día con las vacunas sugeridas y consultar a un proveedor de salud de confianza. También se enfatiza la importancia de la higiene, como el lavado frecuente de manos y la limpieza de superficies.

Las autoridades indican que, en caso de presentar síntomas respiratorios, es fundamental quedarse en casa para evitar contagios. Quienes tengan factores de riesgo deben buscar atención médica de forma oportuna para reducir la posibilidad de enfermedad grave.

Las estrategias de prevención adicionales son acciones adicionales que puedes tomar para reducir más el riesgo de enfermedades respiratorias. Pueden ofrecer más protección y son importantes en algunos lugares o cuando hay un aumento de enfermedades en su comunidad.

  • Uso de mascarillas
  • Distanciamiento físico
  • Pruebas

Si no tiene certeza sobre el estado de salud o el riesgo de las personas a su alrededor, la mejor alternativa es emplear estas estrategias preventivas adicionales.