Cuatro derrotas en los últimos cinco partidos es el balance de unos Lakers a la deriva. Nada funciona en el equipo dirigido por JJ Redick, que no ha sido capaz ni de plantar cara en los partidos perdidos. Uno de los jugadores que peor parados están saliendo de esta situación es Luka Doncic, que acusó a los árbitros de ser los culpables de la mala racha de su equipo.
«Ya vieron que los árbitros lo dejaron pasar, así que deberíamos jugar más físicos, sin duda, tuvimos que igualar su juego. Debimos adaptarnos mejor al criterio arbitral y responder con mayor agresividad defensiva, independientemente de que las decisiones fueran o no favorables«, comentó el esloveno. Unas declaraciones poco habituales cuando todo va sobre ruedas.

Luka Doncic, decepcionado tras una nueva derrota / AP
«No se trató únicamente de una o dos acciones aisladas, sino de una tendencia mantenida durante todo el partido. Hubo contactos claros que no fueron sancionados y eso generó frustración tanto en los jugadores como en el banquillo, dificultando nuestra concentración en momentos clave del encuentro», finalizó tras la derrota contundente de los Lakers contra los Pistons.
Durante varias semanas, los angelinos ocuparon la segunda posición de la Conferencia Oeste. Ahora parece difícil de alcanzar. Ya se sitúan en la quinta plaza y envueltos en una racha negativa con los Timberwolves al acecho. La opinión de la afición es que las estrellas no están apareciendo como deberían, empezando por Doncic y acabando por un LeBron que ofrece soluciones, pero no tantas como antes.

J.J. Redick, técnico de los Lakers / AP
El ex jugador de la NFL Emmanuel Acho va en esta línea, cuestionando el respeto que tienen las dos principales estrellas a su entrenador: JJ Redick. «Luka no hace acepción de personas. Luka no respeta a nadie. Piénsenlo. Jason Kidd era mejor jugador que JJ, mejor entrenador que JJ, llegó más lejos que JJ, haciendo ambas cosas. Y Luka no respeta a Kidd», soltó Acho sin tapujos.
Críticas del propio entrenador
JJ Redick no es precisamente de los entrenadores que se callan lo que piensan y hace unos días cargó duramente también contra sus propios jugadores. «Somos un equipo de baloncesto terrible y esta noche lo fuimos… no nos importa lo suficiente como para ser profesionales. El entrenamiento va a ser incómodo, no voy a jugar otros 53 partidos como este», dijo.
Con todas estas declaraciones, es evidente que los Lakers no atraviesan su mejor momento. Según Doncic, «algo tiene que cambiar«, una frase que se ha interpretado de muchas maneras en Estados Unidos. Muchas cosas deben cambiar para que los púrpura sean uno de los favoritos para llevarse el anillo de la NBA. LeBron sueña con un último campeonato que cada vez parece más lejos.