La fotografía es un elemento esencial en la vida cotidiana. Aunque no solo sirve para plasmar un recuerdo o dar una información, también puede ser una forma de demostrar la creatividad. Las imágenes unidas de ingenio pueden dejar sin palabras a miles de personas y prueba de ello es el trabajo de Anna Devís y Daniel Rueda.
La pareja de fotógrafos españoles se conocieron en la Universidad Politécnica de Valencia, donde ambos se graduaron en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, y desde entonces no se han separado. En sus trabajos, basados en jugar con las formas, ellos mismos se convierten en protagonistas creando estampas de lo más llamativas.
Su estilo es simple, pero efectivo. Utilizando sus propias figuras y de manera minimalista, recrean todo tipo de elementos solo con formas geométricas o elementos que encuentran por la ciudad. Así la estampa de Anna sentada en una tumbona puede convertirse en un reloj, un vestido pasar a ser una manzana o una cama en una copa de vino.
La pareja define su marca como Fun-damental, haciendo un juego de palabras entre «fun», el término en inglés para divertido, y «fundamental». «Las de Daniel Rueda y Anna Devís son fotografías que indudablemente transmiten alegría y optimismo, animándonos, como cantaban los Monty Python, a mirar el lado bueno de la vida. Ambientadas en ciudades de todo el mundo y llenas de estructuras llamativas, formas sencillas y colores pastel, estas fotografías no solo hablan de abstracción, elegancia y simpleza. Además de subrayar arquitecturas hermosas de todas partes del planeta, nos muestran una forma única de interactuar con nuestro entorno más cercano gracias al poder de la imaginación», aseguran en su web oficial.
De hecho, tal es su peso que trabajaron con todo tipo de empresas internacionales. Desde Netflix pasando por Coca-cola o Disney a premios internacionales y revistas como Glamour, The New York Times Style o El País. En su cuenta de Instagram, donde publican sus proyectos, cada uno acumula más de 576.000 seguidores. Además, no es de extrañar que sus imágenes se vuelvan virales en apenas horas. «Qué chulo», «me encanta», «qué original» o «fantástico, siempre me sorprende ver cómo preparáis el montaje para la creación de vuestras obras», son algunos de los mensajes más destacados en sus publicaciones.