Dormitorio con paredes en beiges, salida al jardín, cabecero tapizado en color verde, ropa de cama verde, cojines, puf, planta, arco en lugar de puerta© Ian Mankin

SÍ SE LLEVA: Colores y materiales naturales

2025 ha sido el año de lo orgánico y la vuelta a lo natural y las raíces. Por eso, no es de extrañar que en 2026 se consoliden las paletas cromáticas que transmiten calma, equilibrio y una conexión directa con el entorno. «Colores arenosos, arcillas, tierras cálidas, beiges suaves y verdes orgánicos, como el eucalipto, continúan marcando los interiores contemporáneos, aportando profundidad sin estridencias y una sensación atemporal», indican los arquitectos. Sensación que transmite esta propuesta de Ian Mankin (en Gancedo). 

Además, matizan, «Esta tendencia cromática se ve reforzada por el uso de materiales nobles y naturales, que siguen siendo protagonistas: maderas en acabados honestos, piedra natural, mármol y metales con carácter, como el latón y el cobre, elegidos por su capacidad de envejecer con belleza y aportar sofisticación sin exceso. La combinación de estos materiales genera espacios cálidos, elegantes y duraderos, donde la estética y la autenticidad van de la mano».

La cofundadora de Anvana Architects añade: «Desde mi experiencia como arquitecta considero que este tipo de paletas y materiales perduran en el tiempo, no responden a modas pasajeras y mantienen su vigencia año tras año. Son fáciles de combinar, envejecen con naturalidad y, además, transmiten una sensación de calma y equilibrio, algo especialmente valioso en un estilo de vida cada vez más acelerado y exigente».