Miles de flores, un coche descapotable, 210 invitados llegados en un vuelo desde Nueva York, una preboda en Miramar, concierto en directo, y una boda … de noche, en el corazón de la Parte Vieja, en plena Nochevieja. Y una celebración posterior en Torre Fagoaga en Oiartzun. El artista estadounidense Zach Bryan dio la campanada en Donostia con un enlace de altos vuelos con la creadora de contenidos Samantha Leonard, enamorada de la ciudad desde hace muchos años.
El cantautor estadounidense demostró su amor por ella, y por la ciudad, en la que dará su único concierto en España el próximo mes de mayo, con una espectacular ceremonia que estuvo rodeada de secretismo hasta que las miles de flores que empezaron a inundar el atrio de Santa María revelaron que algo fuera de lo normal se estaba gestando. En efecto. Bryan y Leonard protagonizaron una boda de cuento un par de horas antes de que diera comienzo el año, en una ceremonia en la basílica, que fue decorada, lo que pudo apreciarse desde el exterior, con unos impresionantes arreglos florales creados por dos hermanos llegados de Antibes, en la costa azul francesa.
Los invitados llegaron en un vuelo desde Nueva York la víspera y la fiesta previa al enlace se celebró en el palacio Miramar de Donostia, a escasas 24 horas de que el año concluyese.
Miles de flores y velas fueron cubriendo desde el mediodía del miércoles todo el acceso al templo, desprendiendo una exquisita fragancia, y captando la atención de los paseantes que a esa hora tomaban el aperitivo por la zona. Eran las horas previas, de preparativos a una boda que comenzó en torno a las 21 horas, cuando los invitados fueron llegando a la iglesia, custodiada por un amplio dispositivo de seguridad, e iban posando en un photocall antes de traspasar el impresionante arco floral que daba acceso al interior.
Tras la ceremonia, decenas de flashes capturaron el momento en el que el novio, ya marido, Zach Bryan salió con su esposa en brazos y la llevó hasta un impresionante coche clásico descapotable, un MG MGB Roadster en color verde, con las latas de rigor colgadas en la parte trasera, y se escaparon hasta la fiesta. Desde ahí se desplazaron con toda la comitiva hasta Oiartzun, a Torre Fagoaga, donde tuvo lugar el convite, con un menú nupcial servido por el Grupo Bokado, con Jesús Santamaría a la cabeza, que estuvo «a la altura de las circunstancias».
Fueron los propios novios los que desvelaron algún detalle de la celebración, como la canción que Bryan dedicó, junto a sus músicos, a su mujer. La melodía de Bruce Springsteen ‘Tougher than the rest’, cantautor del que Bryan es ferviente admirador y al que acompañó en su concierto del pasado junio en Donostia –una de sus últimas visitas a la ciudad–. Ambos compartieron de hecho portada de la revista ‘Rolling Stone’ y colaboraron en el tema ‘Sandpaper’, incluido en el álbum ‘The Great American Bar Scene’. Fue uno de los momentos más emotivos, con una auténtica declaración de amor a su pareja, que lleva años viniendo a Donostia y al País Vasco francés, y que ha conseguido que Bryan también se enamore de ella. La fiesta se alargó hasta altas horas de la madrugada.



Pero el artista, criado en Oklahoma y una de las voces más destacadas del folk y country, también mostró, por ejemplo, un detalle de la tarta nupcial con un muñeco de un toro, ante los que él mismo corrió en los últimos Sanfermines.
El popular músico estadounidense, con más de cinco millones de seguidores en Instagram y que ha llenado estadios con más de 100.000 espectadores, inicia este 2026 su mayor gira internacional que le llevará por todo el mundo a estadios tan imponentes como Anfield, y que en España le traerá en una única fecha, y será a Donostia, el 27 de mayo en Illunbe. «Su decisión de que Donostia sea su única parada muestra su amor por la ciudad», aseguran fuentes cercanas al músico.
Esta declaración de amor a Donostia, realizada por Bryan y Leonard, se consagrará dentro de unos meses con ese concierto ante miles de seguidores y fans de todo el Estado.


Y para reponer fuerzas, baño postboda en La Concha
Tras la celebración durante la primera noche del año, Zach Bryan comenzó 2026 con una tradición muy donostiarra: un chapuzón en la playa de La Concha. El cantante estadounidense pasó prácticamente desapercibido en el arenal donostiarra, donde en torno a las once menos cuarto de la mañana disfrutó de un largo baño junto a su padre, Dewayne Bryan, y otros invitados a la boda, tal como se puede ver en las imágenes que obtuvo este diario. Horas después de su espectacular boda con la influencer Samantha Leonard, llegó a la playa ataviado con un bañador negro, sudadera gris y chaqueta oscura, seguido discretamente por su guardaespaldas. Tras acceder a la arena por la primera rampa, se desprendió de sus zapatillas de casa UGG y se acercó a la orilla. Y no dudó en zambullirse con su padre y algún amigo en el agua, que ayer estaba a unos 14 grados, más templada que el frío en el exterior. Tras el baño matutino reconstituyente, que se prolongó durante varios minutos entre risas y charlas, el músico abandonó la playa y volvió en dirección al Hotel María Cristina.