La marcha de Brooks Koepka de LIV Golf -acaba de rescindir su contrato con este circuito pese a tener un año más- ha causado cierto impacto en el mundo del golf y ya hay quien piensa que esta ‘deserción’ podría provocar un efecto dominó. El ganador de cinco Majors expresó su deseo de priorizar el tiempo con su familia como motivo para finalizar su vínculo. En teoría, regresar al PGA Tour tras haber pasado por el LIV implica un año de espera (peaje), y en este sentido Rory McIlroy está dispuesto a abrir la mano.

La temporada 2026 del LIV arrancará en febrero (4 a 7 en Riad) y en principio no habrá grandes novedades en las alineaciones de los equipos. Eso sí, de cara al final de este año preocupa el caso de Bryson DeChambeau, quien está renegociando su contrato y, a tenor de sus declaraciones, va a tensar la cuerda al máximo porque sabe que lo puede hacer.

También preocupa la ausencia de fichajes de renombre por parte de la gira impulsada por capital saudí y todo este compendio de cosas lleva a algunos a pensar que LIV Golf necesita un golpe sobre la mesa. Este podría ser que el ranking mundial otorgue puntos a sus torneos, algo que se espera que suceda próximamente.

“Si el regreso de Bryson DeChambeau y quien sea fortaleciera el circuito en general, me parecería bien

Rory McIlroy

En cualquier caso, Rory McIlroy ha realizado unas declaraciones en el podcast ‘Stick to Football’ en las que, poco más o menos, insta al PGA Tour a recibir nuevamente a los ‘desertores’ sin ningún tipo de penalización: “Creo que ya pagaron las consecuencias. Ganaron dinero, pero también pagaron sus consecuencias en cuanto a la reputación y algunas de las cosas que perdieron al ir allí…”, dice el norirlandés, a quien le preguntaron por el caso concreto del ‘Científico’, quien es el jugador más mediático del LIV: “Si el regreso de Bryson DeChambeau y quien sea fortaleciera el circuito en general, me parecería bien. Pero no soy el único, y reconozco que no todos están en mi situación. Dependería del grupo colectivo de miembros del PGA Tour tomar esa decisión”.

Lo que quedó claro es que Rory sigue sin comulgar con el LIV: «No me gusta lo que [LIV Golf] le ha hecho a nuestro deporte porque ha creado esta fractura enorme, y dije en este podcast la última vez que tal vez fui demasiado crítico con los muchachos que fueron porque no todos están en la misma posición en la que estoy yo. Si te ofrecen el doble de dinero por hacer el mismo trabajo, es difícil rechazarlo», expresó. Quizá le faltó la parte en la que debería explicar cómo el PGA Tour ha elevado sus premios notablemente gracias a la irrupción de un competidor, aunque la fractura es evidente. McIlroy, además, apuntó a la línea de flotación del circuito rival: «Si LIV no logra captar la atención de la gente y han invertido tanto dinero en esta iniciativa y no les está dando resultados, no sé cuánto tiempo más podrán mantenerla». Lo de un acuerdo entre circuitos ya no parece estar sobre la mesa.