Descripción

  • La experiencia de ciudades como Valladolid donde se han anticipado esta normativa desde hace meses, aporta claves sobre cómo mejorar la convivencia entre peatones, vehículos y patinetes.
  • El Ayuntamiento urge a la DGT a activar el registro y el seguro de los patinetes y recuerda que el casco y la prohibición de aceras ya están en vigor.

El año 2026 marca un punto de inflexión en la regulación de los patinetes eléctricos y otros Vehículos de Movilidad Personal (VMP) en España. Desde mañana, 2 de enero entra en vigor un nuevo marco estatal que establece obligaciones comunes en todo el territorio, con el objetivo de reforzar la seguridad vial, mejorar la convivencia en el espacio urbano y garantizar la responsabilidad de los usuarios.

La normativa estatal introduce como principales novedades la obligatoriedad del seguro de responsabilidad civil, la identificación y registro de los VMP y un refuerzo de las normas de circulación, especialmente en lo relativo al uso de espacios no habilitados y a la protección de peatones. Estas medidas responden a una realidad consolidada en las ciudades, donde el patinete eléctrico se ha convertido en un medio de transporte habitual, pero también en un nuevo reto para la seguridad y la convivencia vial.

En paralelo el Ayuntamiento de Valladolid ha instado a la Dirección General de Tráfico (DGT) y al Gobierno de España a acelerar la aprobación del Real Decreto que debe regular el registro estatal y el seguro obligatorio de los vehículos de movilidad personal (VMP), ante la confusión generada entre los usuarios de patinetes eléctricos por la falta de desarrollo reglamentario de la normativa estatal.

El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez, ha reclamado que «el Estado dé cuanto antes seguridad jurídica tanto a los usuarios como a los ayuntamientos», y ha subrayado que «no tiene sentido exigir obligaciones que dependen de un registro estatal que todavía no está operativo».

La experiencia acumulada en las calles vallisoletanas

La experiencia acumulada en ciudades como Valladolid permite entender este refuerzo normativo. Los datos de los servicios de emergencia y de la Policía Local reflejan que entre 2019 y 2024 se registraron más de 720 atropellos en la capital vallisoletana, con un incremento cercano al 10% en el último lustro. Aunque la mayoría de estos siniestros son protagonizados por vehículos tradicionales, los responsables de Tráfico vinculan parte de este aumento a la irrupción progresiva de los patinetes eléctricos y a las dificultades iniciales de convivencia con peatones y bicicletas, especialmente cuando se producen usos indebidos.

Los responsables policiales señalan que el incremento de la siniestralidad no responde a un único factor, sino a una combinación de elementos comunes a muchas ciudades españolas: aumento del número de VMP en circulación, falta de adaptación inicial a las normas, circulación por espacios no permitidos y necesidad de reforzar la cultura de convivencia vial. Esta evolución ha reforzado la importancia de anticiparse mediante regulación, información y planificación, desde un enfoque preventivo y de seguridad colectiva.

Criterios extensibles a toda España

Valladolid aplica desde hace meses criterios que ahora se extienden al conjunto del país. El Ayuntamiento ha integrado los VMP en la calzada, ha prohibido su circulación por aceras, ha reforzado las zonas de circulación a 30 kilómetros/hora y ha desarrollado campañas informativas dirigidas tanto a usuarios de patinetes como a peatones. Las autoridades municipales subrayan que estas medidas buscan proteger a todos los usuarios del espacio público y reducir los conflictos derivados de una movilidad urbana cada vez más diversa.La entrada en vigor de la normativa estatal permite ahora homogeneizar estos criterios en toda España. Aunque los datos de siniestralidad varían entre ciudades, la experiencia apunta a que los incrementos observados en Valladolid responden a causas presentes en muchos entornos urbanos del país, lo que refuerza la utilidad de una regulación común y clara.

Con más de dos meses de campaña informativa previa

El nuevo marco normativo abre una etapa en la que la información al ciudadano, el cumplimiento de las obligaciones y la coordinación entre administraciones resultan determinantes para avanzar hacia una movilidad urbana más segura, ordenada y compatible con todos los usos. En Valladolid, esta labor informativa se encuentra ya en marcha desde hace meses, con un marcado carácter pedagógico y preventivo.

El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, destacó en la presentación de estas medidas su orientación didáctica. «Queremos que los ciudadanos conozcan las normas y las asuman como una responsabilidad compartida. Valladolid apuesta por una movilidad moderna y sostenible, pero también por una movilidad segura. El cumplimiento de la normativa es la mejor garantía para una convivencia pacífica en nuestras calles», señaló el regidor.