First Dates se ha convertido en uno de los programas estrella de Mediaset España. El espacio de citas, presentado por Carlos Sobera, acoge cada día a nuevos solteros dispuestos a abrir su corazón y encontrar pareja. Este es el caso de Bruna, una chica brasileña que vino a España para recibir un tratamiento médico y que aprendió nuestro idioma mientras veía el programa de Cuatro.
La joven de 23 años confesó ante el presentador que está deseando ilusionarse de nuevo, ya que su última relación terminó cuando descubrió que su expareja la estaba engañando con otros hombres, con los que quedaba a través de un perfil secreto que tenía en aplicaciones de ligoteo.
Bruna en ‘First Dates’Cuatro
Para cenar con ella, el programa escogió a Jefry, un chico de 21 años sin hijos que confesó ante las cámaras que le gustaba llamar la atención. Por este motivo, le pareció divertido y original que su acompañante viniera disfrazada de Mamá Noel.
La primera impresión fue buena, aunque la soltera afincada en Galicia reconoció que encontraba a su pareja algo pijo. Por su parte, el castellonense se mostró molesto porque la joven hablara de su ex en la primera cita, lo que le aburrió un poco.
Jefry en ‘First Dates’Cuatro
El joven se quejó en varias ocasiones de que su acompañante llevaba el ritmo de la conversación y de que apenas tenía oportunidad de intervenir, ya que no recibía preguntas por su parte.
En un momento de la conversación, Sobera anunció que la brasileña iba a realizar una actuación muy especial para sorprender a su cita. »Sorpresa de Bruna, una actuación navideña para reflejar el espíritu de amor bondadoso de la Navidad», expresó el comunicador.
Una actuación navideña en ‘First Dates’Cuatro
Sin saber cómo actuar o dónde meterse, el soltero reconoció que hubiera preferido otro tipo de sorpresa, ya que la actuación se le hizo muy larga y le resultó muy incómoda.
La decisión final
Jefry y Bruna en ‘First Dates’Cuatro
A la hora de tomar la decisión, Jefry se sinceró con su cita y le explicó que su baile fue bastante mejorable, lo que la soltera recibió positivamente, dándole la razón. Además, el chico confesó que le costó abrirse durante la cena porque ella adoptó un rol egocéntrico en el que solo hablaba de sí misma. Ante tal acusación, Bruna le recriminó que él le había dicho que le gustaba escuchar.
Finalmente, ambos estuvieron de acuerdo en que no tenían futuro como pareja. Cuando parecía que habían encontrado un equilibrio, la chica dejó entrever que estaba dolida por las declaraciones del joven: »Es un asqueroso».