Dicen que los primos son los primeros grandes amigos de tu vida, sobre todo cuando tienen edades parecidas, y en el caso de las tres hijas de Sara Verdasco y Juan Carmona y los tres hijos de Fernando Verdasco y Ana Boyer esto se cumple a la perfección. Aunque viven en continentes distintos, son una piña y les encanta exprimir al máximo el tiempo que pasan juntos, entre juegos y alguna que otra trastada.
© Jesús Cordero
Así nos lo ha contado Sara, quien posaba por primera vez junto a sus mellizas, Carmen y Valentina, de cinco años, y su pequeña Sara de cinco meses, en las páginas de nuestra revista. Ella, al igual que su marido -que forma parte de la saga de artistas de los Carmona- viene de una familia muy unida y ha querido trasmitirle eso a sus hijos, al igual que su hermano Fernando y la hija de Isabel Preysler.
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“Es verdad que ellos no pasan mucho tiempo en España, pero siempre que vienen, los primos están juntos. Además, las mellizas siempre me dicen: “Mamá, me quiero ir con los primos”. Y ellos: “Me quiero ir con las primas”. Así que cuando se puede, vamos a verlos a Doha”, nos explica la empresaria, que trabaja al frente del restaurante La Rayuela, en Madrid.
© Jesús CorderoSara Verdasco con sus hijas: las mellizas Carmen y Valentina, de cinco años, y Sara, de cinco meses
El extenista vive en Doha con Ana Boyer y sus tres hijos, Miguel, de seis años; Mateo, que está a punto de cumplir cinco; y Martín, de un año y medio; pero, aunque estén lejos están siempre en contacto con la familia de España y procuran que sus hijos hagan los mismo. “Desde que eran chiquititos siempre hemos hecho muchas videollamadas para que estén en contacto”, dice Sara.
© Jesús CorderoSara y Juan con sus pequeñas
En cuanto a lo que les gusta hacer cuando están juntos, la hermana del tenista nos lo cuenta con humor: “Mientras que tengan espacio donde puedan jugar, son muy buenos. Ahora, como los tengas en algún lado que no sea grande… ¡Te puedes volver loca!”. Y si tiene que señalar quiénes son los más inquietos, lo tiene claro: “Las mías son súper movidas y los de mi hermano son tranquilos, pero también algo moviditos. Aunque las niñas se entretienen con juegos más tranquilos y ellos, como la mayoría de los niños, son más brutos. Pero se compaginan muy bien”.
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También nos ha hablado durante esta sesión de fotos en familia, de la buena relación que tiene con su cuñada Ana y del consejo que le dio antes de quedarse embarazada de su tercera hija, sobre la experiencia de pasar a ser familia numerosa. “Un día puntualmente hablando, antes de quedarme embarazada de Sara, me dijo que de dos a tres hijos se notaba mucho, que la cosa se complicaba más. O sea, que me lo advirtió, entre comillas, y yo la tenía que haber hecho caso -dice riendo-. Pero bueno, ahora lo estoy comprobando, y sí, tenía razón. Yo pensaba que ya con las mellizas teniendo cinco años sería más fácil, pero todavía dependen mucho de mí”, explica.