Comprar una vivienda para vivir en ella es una decisión muy importante. Y la manera en como está construida la casa, su estructura, influye mucho. «La estructura es fundamental para una buena casa. Mal pensada, puede suponer sobrecostes y distribuciones incompatibles», avisa el arquitecto Pablo Borraz.

Las luces estructurales «es la distancia real que existe entre los diferentes apoyos, es decir, normalmente entre los pilares de tu casa». «Las luces estructurales mal pensadas encarecen tu casa y eso casi nadie lo ve», expone Borraz. «He visto muchísimas estructuras que no son proporcionales, podemos decir, a la casa que se está haciendo».

Un error que pasa desapercibido

Según el arquitecto, esto muchas veces se debe «por no dedicarle el tiempo necesario, no tenerlas en cuenta desde el principio y luego intentar tratar de sostener aquello de alguna manera, aun en contra de tu presupuesto».

Este error es habitual aunque pasa muy desapercibido por varias razones, explica el arquitecto. «Una, porque no se suele ver la estructura y dos, porque no se suele comprender muy bien el coste que ello conlleva».

Es el esqueleto de la casa

Para explicarlo Borraz pone el ejemplo de la distancia entre pilares. «Si una distancia entre pilares que se puede resolver en 4 o 5 metros como mucho pero te tienes que ir a 8 por la razón que sea eso va a conllevar un refuerzo en los pilares, un refuerzo en la cimentación y a realizar una viga, probablemente de canto, lo cual encarece tanto en hormigón, hierro, encofrados, etc.».

Esto puede ser necesario en ciertas estructuras, pero en otras puede ser producto de una distribución «mal pensada que obliga a no poder poner un pilar en un determinado sitio».

«La estructura se toma muy a la ligera. La gente piensa bueno, luego ya se encaja para que esto no se caiga y ya está. No es así. La estructura forma parte de la casa. Es el esqueleto», defiende Borraz.

«La estructura también da forma a tu casa. Entonces tiene que ir en consonancia con la forma de la propia casa para que luego no ocurran cosas raras», concluye.