La rápida expansión de la inteligencia artificial en las redes sociales está obligando a las plataformas digitales a replantear la forma en que se produce, distribuye y consume el contenido. 

Así lo afirmó Adam Mosseri, presidente de Instagram, al señalar que el crecimiento de materiales creados con IA hace necesario destacar las señales de autenticidad para que los usuarios puedan reconocer lo que es real. La reflexión fue compartida a comienzos del nuevo año en Threads, donde el directivo abordó los desafíos que enfrenta la industria ante este escenario.

LEA TAMBIÉN

Adam Mosseri

Mosseri explicó que la capacidad de la IA para generar imágenes y videos altamente realistas ha reducido la diferencia entre lo artificial y lo genuino, afectando la percepción de los usuarios

En este contexto, subrayó que “en un mundo de infinita abundancia y dudas infinitas, los creadores que puedan mantener la confianza y dar señales de autenticidad (siendo reales, transparentes y coherentes) destacarán”.

Instagram considera que la autenticidad es un valor diferencial clave frente a la imitación digital. Foto:Instagram: @mosseri

LEA TAMBIÉN

Datos del gobierno australiano indican que alrededor de 350.000 usuarios de Instagram y 150.000 de Facebook tienen entre 13 y 15 añosLa autenticidad como recurso escaso en la era de la IA

El responsable de Instagram advirtió que la evolución tecnológica ha llevado a que la autenticidad se convierta en un bien cada vez menos frecuente. Según Mosseri, la inteligencia artificial ya es capaz de imitar con precisión el trabajo de los creadores, lo que refuerza la necesidad de diferenciar aquello que solo una persona puede producir. En su opinión, lejos de reducir las oportunidades, este contexto incrementará el interés por contenidos originales, ya que “la autenticidad se está convirtiendo rápidamente en un recurso escaso”, pero también generará una mayor demanda de materiales creados por personas reales.

El directivo también anticipó un cambio en las preferencias del público, impulsado tanto por los acabados perfeccionados que ofrece la IA como por la popularización de cámaras de alta calidad en los teléfonos móviles. A su juicio, este entorno favorecerá el valor del contenido sin pulir. “En un mundo donde todo se puede perfeccionar, la imperfección se convierte en una señal. La crudeza ya no es sólo una preferencia estética: es una prueba. Es defensivo. Una forma de decir: esto es real porque es imperfecto”, afirmó.

La IA ya replica fotos y videos humanos, reduciendo la diferencia entre creación real y artificial. Foto:iStock

LEA TAMBIÉN

Instagram / AmigosEtiquetado y verificación del contenido en redes sociales

Las plataformas digitales ya han comenzado a implementar sistemas para identificar el contenido generado por inteligencia artificial, con el objetivo de informar a los usuarios sobre el origen de lo que consumen. Sin embargo, Mosseri considera que la IA modificará la manera en que se interpretan esos materiales. En ese sentido, señaló que “con el tiempo, pasaremos de asumir que lo que vemos es real por defecto a comenzar con escepticismo cuando vemos multimedia y a prestar mucha más atención a quién comparte algo y por qué podría estarlo compartiendo”.

Ante esta transformación, el presidente de Instagram sostuvo que también será necesario identificar el contenido auténtico, una tarea que, según indicó, resultará “mucho más práctico” a medida que la IA perfeccione su capacidad de imitación. Entre las posibles soluciones, mencionó la participación de los fabricantes de cámaras, que podrían “firmar criptográficamente las imágenes en el momento de la captura, creando una cadena de custodia”.

Mosseri añadió que este escenario obligará a Instagram a adaptarse mediante el desarrollo de mejores herramientas creativas, tanto tradicionales como basadas en IA, un etiquetado más claro del contenido artificial y sistemas para registrar huellas digitales de los archivos multimedia reales, con el fin de resaltar la credibilidad de los creadores.

Europa Press

Más noticias en EL TIEMPO

*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en la información publicada por Europa Press, y contó con la revisión de la periodista y un editor.