Por Ahmad Ghaddar y Alex Lawler y Olesya Astakhova

DUBÁI/LONDRES, 4 ene (Reuters) – La OPEP+ probablemente mantendrá una producción estable de petróleo en su reunión del domingo, según dijeron sus delegados, a pesar ​de las tensiones políticas entre sus miembros clave, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, y ‌de la captura por parte de Estados Unidos del presidente del productor más pequeño, Venezuela.

La reunión del domingo de los ocho miembros de la ‌OPEP+, que produce cerca de la mitad del petróleo mundial, se produce después de que los precios del petróleo cayeran más de un 18% en 2025 -su mayor caída anual desde 2020- en un contexto de creciente preocupación por el exceso de oferta.

Los ocho -Arabia Saudí, Rusia, Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán, Kuwait, Irak, Argelia y Omán- elevaron sus objetivos de producción ⁠de petróleo en unos 2,9 millones de ‌barriles diarios de abril a diciembre de 2025, lo que equivale a casi el 3% de la demanda mundial de petróleo.

En noviembre acordaron suspender los aumentos de producción en ‍enero, febrero y marzo. Es improbable que la reunión del domingo introduzca cambios en esa política, dijeron el domingo tres fuentes de la OPEP+.

LA OPEP SE ENFRENTA A NUMEROSAS CRISIS

Las tensiones entre Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos estallaron el mes pasado ​debido a un conflicto de una década en Yemen, cuando un grupo alineado con los Emiratos Árabes Unidos ‌arrebató territorio al Gobierno respaldado por Arabia Saudí.

La crisis desencadenó la mayor ruptura en décadas entre estos dos antiguos aliados, que llevaban años discrepando en cuestiones críticas.

En el pasado, la OPEP ha logrado superar graves desavenencias internas, como la guerra entre Irán e Irak, dando prioridad a la gestión del mercado sobre las disputas políticas. Sin embargo, el grupo se enfrenta a numerosas crisis, con la presión sobre las exportaciones rusas de petróleo presionadas por las ⁠sanciones de Estados Unidos debido a su guerra en Ucrania, ​y protestas en Irán mientras EEUU amenaza con una intervención.

Estados Unidos capturó ​el sábado al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que Washington tomaría el control del país hasta que sea posible una transición a una nueva administración, ‍sin decir cómo se lograría.

Venezuela ⁠tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, mayores incluso que las del líder de la OPEP, Arabia Saudí, pero su producción de crudo se ha desplomado debido a años de mala gestión y ⁠sanciones.

Según los analistas, es improbable que se produzca un aumento significativo de la producción de crudo en años, incluso si las grandes petroleras ‌estadounidenses invierten los miles de millones de dólares prometidos por Trump en el país.

(Redacción: Dmitry ‌Zhdannikov; Edición: David Holmes; edición en español de Tomás Cobos)