El Valencia CF se encuentra en el día de la marmota. Derrotas o en el mejor de los casos empates que evidencian una crisis deportiva que desgraciadamente ya no es noticia. Pasa todos los años y este no iba a ser distinto. Lo mismo sucede con el mercado. Ron Gourlay, el que venía a llevar al Valencia CF al ‘next level’ y devolverle a puestos europeos, se encuentra a 4 de enero igual que el 31 de agosto. Es decir, sin un acuerdo con la Real Sociedad por Umar Sadiq. Más de cuatro meses ha tenido por el camino para negociar con el cuadro donostiarra, pero mientras ha ido viéndolas venir. Y lo peor es que la excusa del dinero ya no cuela en Mestalla. Este sábado hubo dos porterías que sacaron los colores de cerca a Ron Gourlay y a Corona, aunque este último ya no está. Y una la tuvo muy cerquita el escocés, ya que era la de Balaídos.

Solís y Gourlay / Francisco Calabuig
Ianot Radu llegó este mismo verano al Celta de Vigo libre en una operación que debía poner fin a las dudas de la portería del Celta en los últimos años, aunque Guaita sí tuvo momentos de buen nivel. Eso sí, el rumano está superando todas las expectativas y vuelve a demostrar que hay un mercado ‘libre’ en el que Ron Gourlay no sabe trabajar. No sabe o no quiere. De hecho la mejor prueba es tirarse unos meses esperando a que la Real afloje por Sadiq y no darle al entrenador un nuevo delantero en la primera semana de enero. Radu jugó toda la segunda vuelta con el Venezia la temporada pasada y no estuvo a mal nivel dentro de la crisis de resultados del equipo italiano. Y ahí se lanzó el Celta a cerrar una operación que ahora mismo es un éxito.

El Celta golea al Valencia en Balaídos / Salvador Sas
El Valencia sin embargo fue a por Julen. El riesgo era menor porque conocía LaLiga y porque ya había demostrado un buen nivel en San Mamés. Dentro de lo que cabe la operación no era un error desde el punto de vista deportivo, pero si las excusas habituales en Mestalla están relacionadas con la falta de dinero, es una gestión que el club valencianista se podía haber ahorrado. Sobre todo porque todo el mundo sabe que el Valencia CF no va a ejercer la opción de compra. Para colmo, Dimitrievski, a quien firmaste libre del Rayo Vallecano, se ha quedado sin una oportunidad y enfadado con el mundo. Un incendio que el club se provocó solito y que este verano puede dejar a la entidad sin ninguno de los dos. Y de nuevo tocaría ir al mercado en busca de no solo un meta sino de dos.
El caso de Dmitrovic
Radu no es el único caso de portero libre que se ha asentado en la portería de un equipo. Ahí aparece también un fantástico Dmitrovic, quien con el Espanyol está siendo uno de los grandes protagonistas del año. Si el ‘bueno’ de Ron Gourlay no tenía en su lista al Venezia y no sabía quién era Radu, sí que debía conocer probablemente a Dmitrovic, un meta con una dilatada experiencia en Primera. Y si no la tenía él, como mínimo Corona (ahora en el Panathinaikos) sí debía conocer la situación del portero. En definitiva, el error no es por traer a Julen (un buen portero) sino por la enésima demostración de no tener trabajado el mercado.

Vladyslav Vanat ante Marko Dmitrovic en el Girona-Espanyol de Montilivi / Javier Borrego / AFP7 / Europa Press
Otros futbolistas libres o de bajo coste
El problema en una economía de guerra es que cuando otros clubes aciertan te sacan los colores. Y eso ha sucedido en muchas situaciones esta temporada. Sin ir más lejos, el Espanyol tiene a Thyrys Dolan en plantilla, un jugador que ha demostrado ser eléctrico, vertical y además con una profesionalidad intachable. Se ha adaptado, está jugando bien y además se ha integrado a nivel de club en poco tiempo. Una operación que el Valencia no supo hacer. El Sevilla por su parte se marchó también fuera de España a por Batista Mendy pagando una cesión de apenas 250.000 euros, una operación que el club de Mestalla también se podía permitir y que, como se está viendo en Sevilla, habría dado más recursos a Corberán.
Por otra parte, Dendoncker en el Oviedo, más allá de la situación del equipo asturiano, o Witsel, con una mala situación también del Girona, eran operaciones que el cuadro valencianista se podía haber permitido. Todo eso sabiendo que, aunque no ha salido como se esperaba, la operación de Santamaría no era un sacrilegio, pero sí podía haberse reducido por un lado para atacar la llegada de otro delantero. Lo mismo sucede con la defensa. Si no había dinero, 3,6 kilos por Copete, quien está siendo de lo más salvable en los últimos meses, podían haberse mirado más con lupa.

Valentin Rosier trata de frenar a Vinicius Junior en el partido de la primera jprnada de Liga entre Real Madrid y Osasuna / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
En esa lista también aparecen nombres como Pablo Ibañez o Denis Suárez libres al Alavés, jugadores que seguramente no serían titulares en el Valencia pero sería un fondo de armario que podrían aportar en X contextos o pelear de nuevo por la cesión de Bryan Zaragoza, aunque no está explotando como se podía esperar. Eso sí, habría sumado un nuevo perfil al ataque valencianista, que precisamente no va sobrado. Incluso el perfil de Jonny Otto, lateral derecho que aterrizó libre en Mendizorroza o Valentin Rosier, que llegó libre a Osasuna. Y precisamente el lateral derecho está generando muchos dolores de cabeza a Corberán.
Mercado de enero
El pasado enero de 2025 aterrizaron en Valencia Max Aarons, Iván Jaime y Umar Sadiq. El nigeriano sí pudo contribuir desde muy temprano, pero lo cierto es que el Valencia ha demostrado ser incapaz de hacer cesiones de jugadores que luego se vaya a quedar. Sin ir más lejos, Urko González del Espanyol fue una cesión que ha aprovechado para seguir de cerca al futbolista y quedárselo. Y ahí está el nivel que está dando. Roberto Fernández es otro ejemplo, más allá de unas cifras que el Valencia CF no puede pagar. Lo mismo sucede con operaciones como la de André da Silva en el Elche.