La inteligencia artificial ya no se limita a resolver dudas puntuales. En 2025, se ha integrado de forma silenciosa pero constante en la vida cotidiana de millones de personas, acompañándolas en decisiones prácticas, reflexiones personales y momentos clave del día a día. Así lo refleja el Informe de uso de Copilot 2025, elaborado por Microsoft, que analiza 37,5 millones de conversaciones anonimizadas para comprender cómo las personas utilizan la IA en contextos reales.

El estudio confirma que Copilot ha dejado de percibirse como una simple herramienta para convertirse en un consejero digital presente en ámbitos tan diversos como la salud, el trabajo, el ocio o las relaciones personales. Por su parte, Bea Costa-Gomes, Research Program Manager de Microsoft AI, ha explicado que el objetivo del análisis era “entender hasta qué punto Copilot forma parte de la rutina diaria de las personas y cómo encaja en los grandes y pequeños momentos de su vida”. En la misma línea, Seth Spielman, miembro del staff técnico de Microsoft AI, ha señalado que este enfoque permite mejorar la herramienta “poniendo a las personas en el centro del diseño”.

Uno de los patrones más claros del informe es el peso de la salud y el bienestar, especialmente desde el dispositivo móvil. A lo largo de todo el año, las consultas relacionadas con rutinas saludables, seguimiento del bienestar o dudas médicas han liderado las interacciones, lo que refleja la importancia de la inmediatez y la cercanía en este tipo de búsquedas. La salud, según el análisis, ocupa un lugar prioritario en los hábitos digitales y se mantiene como el tema más recurrente de forma constante.

En paralelo, el uso de Copilot muestra un equilibrio curioso entre productividad y ocio. Durante los días laborables, las consultas sobre programación ganan protagonismo, mientras que los videojuegos se imponen los fines de semana. Este patrón se hizo especialmente visible en agosto, cuando ambos temas se entrelazaron, revelando una comunidad creativa que alterna proyectos de código entre semana y espacios de desconexión durante el descanso.

El calendario también deja huella en el uso de la IA. Febrero se convirtió en un mes especialmente significativo, con un aumento notable de conversaciones relacionadas con el crecimiento personal y las relaciones sentimentales en torno al Día de San Valentín. Copilot actuó entonces como apoyo para planificar, reflexionar y gestionar una fecha cargada de expectativas emocionales, reforzando su papel como acompañante en momentos personales relevantes.

Las horas del día aportan otro matiz interesante. Mientras que las consultas sobre viajes se concentran durante los desplazamientos, las conversaciones más profundas emergen de madrugada. Es en las últimas horas del día cuando los temas de religión y filosofía alcanzan su punto álgido, lo que sugiere que muchas personas recurren a la IA para reflexionar cuando el ritmo se desacelera.

Más allá de la búsqueda de información, el informe destaca un crecimiento sostenido de usuarios que acuden a Copilot en busca de consejo y orientación personal. La herramienta se utiliza cada vez más para gestionar relaciones sociales, tomar decisiones importantes o encontrar apoyo contextualizado, sin la urgencia de una respuesta inmediata. Este cambio evidencia una evolución clara: la IA empieza a ocupar un espacio de confianza en la vida diaria.

Desde Microsoft subrayan que comprender estos patrones es clave para seguir mejorando la experiencia. Identificar qué importa realmente a los usuarios, como por ejemplo, la salud, la creatividad o el acompañamiento emocional permite diseñar funcionalidades que se integren de forma natural en su rutina. En base a esto, Costa-Gomes, a señalado que “la inteligencia artificial va, ante todo, de personas”, una idea que resume un año en el que Copilot ha demostrado que su impacto va mucho más allá de responder preguntas.

Para finalizr, el informe deja claro que 2025 ha sido solo el comienzo. Con la vista puesta en el próximo año, Microsoft anticipa nuevas mejoras orientadas a reforzar la calidad, la utilidad y el impacto positivo de Copilot, consolidando su papel como un aliado cotidiano en una sociedad cada vez más digital.