Ya estamos por aquí, como cada domingo, con un nuevo análisis de Dragon Ball GT. Y ojo, veníamos de notas realmente altas en la serie, y es que la obra de Toei Animation bien se lo merecía, pero…

El capítulo de hoy se va a llevar una dura crítica, pero es que también se lo merece, y eso que en esencia es un episodio bastante disfrutable y rebosa tensión por los cuatro costados. ¿Nos ponemos al día?

En el capítulo anterior, Goku regresó a la Tierra tras buscar las Bolas de Dragón de la estrella negra por todos los confines del espacio. Lamentablemente, al llegar a casa…

¡Descubrió que todos sus amigos y familiares habían sido poseídos por Baby, el tsufur que quiere vengarse de toda la raza saiyan que exterminó hace años a su pueblo! ¿Podrá Goku hacerle frente, ahora que el villano es mucho más poderoso tras hacerse con el cuerpo de Vegeta?

El episodio 29 arranca con Mr. Satán y Majin Buu advirtiendo a Goku de toda la situación. Una vez huyen del terreno de combate junto a Pan, el saiyan ya puede dar rienda suelta a su poder para intentar acabar con Vegeta Baby y devolver a sus amigos a la normalidad.

No obstante, muy pronto comprueba que hay un abismo de poder entre su nivel y el del tsufur. ¡Ni siquiera convertido en Super Saiyan 3 es capaz de hacerle frente! Goku desvela que, al ser pequeño, no puede soportar dicha transformación y termina siendo vapuleado por el villano.

Aunque el dibujo y la animación son bastante malos en este capítulo, y pese a que apenas nos dejan saborear el Super Saiyan 3 de Goku, la sensación de tensión e incertidumbre es tremenda, aportando gran valor al capítulo. ¡Pocas veces habíamos visto a Goku tan superado!

Por si esto fuera poco, Vegeta Baby le pide a Gohan, Trunks, Goten y Bra que les transmitan todo su poder, con el objeto de alcanzar su segunda forma y derrotar a Goku de una vez por todas. La paliza que recibe el saiyan es histórica.

Y no contento con esto, sin apenas dejarnos disfrutar de la segunda forma de Vegeta Baby, el villano vuelve a transformarse gracias a la energía oscura de todos los seres de la Tierra. ¿Su objetivo? Matar a Goku con su Revenge Death Ball, una suerte de Genkidama oscura aprovechando el odio de la gente.

El saiyan, totalmente superado, recibe de lleno el impacto y desaparece su ki de la faz de la Tierra, pese a que el capítulo jugaba constantemente con algunos planos, enfocando al ojo de Goku, en los que parecía que el saiyan tenía claramente un plan. Ahora, Vegeta Baby está a punto de convertirse en el rey del universo con un nuevo objetivo en mente: resucitar el planeta Plant, el mundo natal de los tsufurs.

¡CURIOSIDADES!

1- En la Saga de Buu de Dragon Ball Z, el monstruo de Babidí convirtió en galletas y dulces a una cantidad infinita de seres humanos, sin embargo… ¡Mr. Satán se libró de su glotonería!

Así que, aunque parezca mentira, en este episodio de Dragon Ball GT es la primera vez que vemos al campeón del mundo convertido en galleta por Majin Buu (eso sí, para protegerlo). ¿Tú también te lo comerías?

2- ¿Sabes que tenemos un error garrafal durante el episodio? Cuando Vegeta Baby está atacando a Goku, el tsufur le lanza el mítico Final Flash de Vegeta.

¿Sabes cuál es el problema? En lugar de gritar Final Flash… ¡Vegeta Baby le cambia el nombre al ataque y dice Big Bang Attack! Un patinazo histórico, y estamos hablando de la versión original japonesa. 

Aunque la valoración sea negativa por motivos más que obvios, este episodio es más bueno de lo que parece gracias a la sensación de tensión constante e incertidumbre. No obstante, teniendo en cuenta todos sus errores, despistes de guion y floja animación, se debe llevar una mala nota.

¿A ti qué te pareció? Quitándote la venda de la nostalgia, ¿crees realmente que es un episodio decente o no está a la altura de lo que hemos estado viendo en las últimas semanas? ¡Kai, Kai!

Valoración

Nota 45

Un episodio bastante flojo, y eso que tenemos una buena dosis de tensión. Impresiona ver a Goku superado de manera tan exagerada y con todo el planeta en su contra, pero nos dejan con más ganas de Super Saiyan 3, las transformaciones de Vegeta Baby son muy precipitadas y tanto el dibujo como la animación no dan el nivel.  

Lo mejor

Ver a Goku superado completamente por un enemigo. La sensación de indefensión del saiyan con todo el planeta en su contra. 

Lo peor

Las transformaciones de Vegeta Baby se sienten muy precipitadas. El dibujo y la animación distan mucho del grandísimo nivel de episodios anteriores. Planos en los que Goku parece que trama algo, pero quedan en nada. Nos dejan con ganas de Super Saiyan 3. El error del Big Bang Attack.