En 1983, seis hombres consiguieron robar 6.800 lingotes de oro valorados en 26 millones de libras, diamantes y dinero en efectivo del depósito de Brink’s-Mat, cerca del aeropuerto de Heathrow. Aquel se convirtió en el mayor atraco armado en la historia del Reino Unido –ya que superó los 30 millones de euros– y ha dado lugar a la serie británica The Gold, que, aunque estrenada en su país de origen hace casi dos años, llega ahora a España a través de la plataforma Filmin, donde se puede ver desde el pasado 9 de diciembre. La ficción sitúa a Tenerife en el centro de la historia puesto que fue el destino elegido por parte del grupo de ladrones para huir de la justicia. Así, la Isla ocupa un lugar destacado sobre en todo la segunda y última temporada, que se estrenará en Reino Unido en este 2026.

Los actores Dominic Cooper (An Education) y Hugh Bonneville (Downton Abbey) protagonizan la serie basada en el robo del siglo, tal y como pasó a conocerse en la década de 1980. Junto a ellos, completan el reparto Jack Lowden (Dunkerque), Emun Elliott (Juego de Tronos), Tom Cullen (Black Mirror), Sean Harris (Misión Imposible: Fallout), Adam Nagaitis (The Terror) o Daniel Ings (Sex Education). Sin embargo, esta producción ha querido ir más allá, puesto que la cultura popular se ha encargado de dar a conocer el robo, pero poco se sabe de lo que sucedió después, porque los ladrones no supieron qué hacer con la gran cantidad de oro que habían encontrado, y acabaron encarcelados o arruinados al no saber manejar la inmensidad del botín.

Más allá

Tal y como ha afirmado el creador de la serie, Neil Forsyth (Guilt), fueron otros criminales, de guante blanco, quienes terminaron llevándose todos los beneficios de aquel golpe histórico. Es el caso, por ejemplo, de John Goldfinger Palmer (Tom Cullen), el criminal que se encargó de blanquear parte de los lingotes de oro y que eligió Tenerife como lugar de residencia durante varias décadas. El inglés era prácticamente analfabeto y nunca había salido de su ciudad natal. Viajó a Tenerife como parte de unas vacaciones con su familia y aquí descubrió la posibilidad de iniciar una vida lejos de la presión de la justicia. En concreto, esta trama cobrará mucho más peso en la segunda temporada de The Gold.

Vestidos como agentes de seguridad y con la idea de hacerse con un botín de dinero en efectivo, esta ficción ya calienta motores para estrenar su segunda temporada. La serie arranca con la sorpresa mayúscula que se llevaron los ladrones en 1983 al comprobar que podrían hacerse con un trofeo mucho más ambicioso de lo que imaginaron en un primer momento. Así, este golpe causó un inesperado revuelo nacional y puso a toda la policía británica en jaque para tratar de dar con la banda.

La caza

Encabezados por Bonneville en la piel del agente Brian Boyce, las autoridades trataron de dar con los atracadores por todos los medios, pero estos se escondieron muy bien mientras trataban de dar salida al dinero con una trama de blanqueo de capitales comandada por Cooper, quien interpreta al abogado que trató de ayudar a los ladrones.

Un fotograma de la primera temporada de la serie.

Un fotograma de la primera temporada de la serie. / Cedida por Filmin

La serie se traslada a Tenerife a partir del cuarto episodio –la primera temporada cuenta con seis capítulos–, cuando John Palmer se entera de que la policía lo busca mientras se encuentra en la Isla. De hecho, a partir de ese momento Canarias se convierte en el lugar de residencia de Palmer, quien se instaló en la zona sur durante casi dos décadas para desarrollar negocios en el sector turístico y operaciones inmobiliarias, algunos de los cuales fueron luego objeto de investigaciones judiciales por presunto fraude y blanqueo.

Tenerife

A pesar de que la primera temporada de la ficción de la BBC, que ha sido nominada a los premios Emmy y Bafta, sitúa parte de la trama en Tenerife, el rodaje llegó a Canarias para la segunda entrega. La primera parte se rodó a partir de abril de 2022, principalmente en Londres y Sussex, que se convirtieron en el escenario principal puesto que allí se recreó el ambiente de la década de 1980, con la investigación policial. Aquellos primeros capítulos también llegaron a España, pero únicamente a Altea, en Alicante, y los municipios almerienses de Mojácar, Roquetas de Mar y Tabernas.

Por su parte, la segunda temporada tomó Tenerife como base de operaciones, puesto que en la Isla se recrearon tanto los propios paisajes canarios, como el Caribe, Costa Rica, Birmania y el sur de la Península. Fue en abril de 2024 cuando la ficción aterrizó en Canarias, donde el rodaje se desarrolló en Santa Cruz de Tenerife y Puerto de la Cruz. En la capital, se rodaron escenas en calles como Simón Bolívar y Timanfaya para representar la propia ciudad, mientras que en otros puntos se recrearon otros entornos urbanos internacionales. Por su parte, en el municipio norteño se grabó en el Ayuntamiento y el antiguo convento de Santo Domingo.

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