Las claves

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Pedro Sánchez condena firmemente la operación militar de EEUU para detener a Nicolás Maduro en Venezuela, calificándola de violación de la legalidad internacional.

El presidente reitera en una carta a la militancia su intención de agotar la legislatura hasta 2027, pese a no contar con mayoría parlamentaria.

Sánchez critica a sectores progresistas que consideran inviable la legislatura y defiende que España es el principal contrapeso en Europa frente a la ultraderecha.

El presidente pide a los militantes del PSOE mantener la determinación y la convicción ante los ataques de la oposición y defender la acción del Gobierno progresista.

El presidente Pedro Sánchez «condena con rotundidad» la operación militar desarrollada por EEUU el sábado para detener al dictador Nicolás Maduro en suelo venezolano, por considerar que se trata de una «violación de la legalidad internacional».

Sánchez incluye estas palabras en una nueva carta a la militancia, difundida este domingo por el PSOE, en la que reitera su intención de agotar la legislatura hasta 2027, aunque ya no tiene mayoría en el Parlamento para aprobar leyes ni presupuestos.

«No renunciaremos a nuestro mandato democrático, ganado limpiamente en las urnas«, anuncia para justificar esta decisión.

En su escrito, Sánchez admite que comienza el año con un sabor «agridulce», porque mientras la gente está «cargada de ilusión y propósitos de futuro», los periódicos insisten en ensombrecer este panorama anunciando todo tipo de «tragedias e incertidumbres»

El presidente critica a «algunos progresistas entregados a la derrota y la nostalgia«, que consideran que «deberíamos tirar la toalla» porque «los tiempos han cambiado» y la «aritmética parlamentaria es demasiado compleja».

Tan compleja que, como ha informado EL ESPAÑOL, Sánchez ha pedido a sus ministros que planteen propuestas sociales capaces de suscitar un intenso debate público, y que no requieran la aprobación por parte del Parlamento, donde el Gobierno ya no tiene mayoría.

A su juicio, estos progresistas «derrotistas» han «comprado la narrativa» de quienes sostienen que «la era de la
paz y el progreso ya ha pasado, y de que ahora es el momento del retroceso que dicta la internacional ultraderechista con la complicidad de la derecha tradicional».

Las palabras de Sánchez incluyen una crítica apenas velada a dirigentes de su partido, como Emiliano García-Page, que consideran que esta legislatura ni siquiera debería haberse iniciado, por el elevado coste que ha supuesto en forma de concesiones para conseguir el apoyo de los partidos nacionalistas e independentistas.

En su carta a la militancia, Sánchez asegura haber «escuchado y estudiado» estos argumentos. «Los respeto, aunque no los comparto», explica, «es más, los rechazo plenamente».

Pedro Sánchez justifica su decisión de seguir gobernando sin el apoyo de las Cortes porque, señala, «España se ha convertido en el mayor contrapeso que existe en Europa al avance de la internacional ultraderechista, y en una de las pocas voces que aún defienden con firmeza la paz, el derecho internacional, el Estado del Bienestar, los derechos laborales, los compromisos climáticos y el feminismo».

Al respecto, equipara la situación de Ucrania y Palestina, con la intervención militar de EEUU para detener al dictador Nicolás Maduro y llevarlo ante la Justicia, como violaciones de la «legalidad internacional» que «condenamos con rotundidad».

Algo que, puntualiza, «nos recuerda cuán importante es contar con un Gobierno en España que abogue y defienda, siempre y donde sea, el derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos».

Pedro Sánchez se presenta en todo momento como la alternativa a la «internacional ultraderechista» que «seguirá tratando de arrastrar a Europa a los recortes y la privatización del Estado del Bienestar, a la militarización y el debilitamiento
del orden internacional basado en reglas, al fin de la paz y la implantación de la ley del más fuerte».

Es la opción que le espera a España si cae el actual Gobierno, según deja entrever.

Sánchez dice ser consciente de que «el PP-VOX y sus cómplices seguirán atacando al Gobierno con todo lo que tengan, aunque ello implique rebasar los límites de la verdad y la democracia«.

Frente a estas amenazas, pide a los militantes del PSOE «convicción y cabeza alta, valentía y determinación para seguir avanzando con un Gobierno progresista cuya acción le sienta bien a España».