De momento el tenista malagueño ya conoce su primer contrincante, en un ATP 250 de Brisbane en el que es el segundo favorito de un cuadro (el primero es el ruso Daniil Medvedev) con un nivel muy alto, quizás más propio de un 500. De hecho, ese rival de estreno, el norteamericano Brandon Nakashima (34º) supone que será la primera vez que Fokina se enfrente a un ‘top 40’ para el arranque de una temporada.
Eso sí, la buena noticia es que Davidovich tiene un récord de 2-0 ante Nakashima, a quien ya venció en sets corridos en Adelaida y Miami en 2023, en ambos casos ganando un ‘tie break’ en la segunda manga, siempre más dura que la primera.
El tenista rinconero, que cedió en 2025 a las primeras de cambio ante Jaume Munar, sólo tendrá que defender 25 puntos antes de que empiece el primer Grand Slam del curso, el Abierto de Australia, donde sumó 200 en la temporada pasada. Esto le da ‘chance’ de seguir escalando puestos en las primeras semanas de enero. Cabe recordar que la próxima estará en el ATP 250 de Adelaida, también como segundo favorito.
En Brisbane, en el caso de superar en dieciseisavos de final a Nakashima (el partido se podría jugar la madrugada de este lunes, en horario español), se mediría al local Alexei Popyrin o a un jugador de la previa, y en su mitad del cuadro aparecen tenistas del nivel de Grigor Dimitrov, Denis Shapovalov, Tommy Paul o Cameron Norrie, por citar algunos. Además, Davidovich competirá también en el cuadro de dobles junto a Jiri Lehecka. Sus rivale serán el polaco Kamil Majchrzak y el argentino Camilo Ugo Carabelli.
Como suele sucederle en el inicio de los partidos, en los que tarda en entrar en calor, Davidovich nunca ha brillado en el comienzo de las temporadas. La gira australiana nunca le ha llevado a finales o rondas cercanas a ella. Además, en la pretemporada, los resultados del malagueño, que se probó en dos torneos de exhibición (en Francia y Macau) tampoco registró resultados llamativos.