Todavía queda mucha liga por delante, pero el Atlético de Madrid volvió a tropezar y se aleja un poco más de la cabeza de la clasificación. En un duelo muy parejo y con alternativas en ambos lados del campo, el conjunto rojiblanco sumó tan solo un punto de su visita a Anoeta, en el primer partido de Pellegrino Matarazzo en el banquillo de la Real Sociedad.
Volvía el conjunto colchonero a la competición liguera en su primer partido del año después de conseguir dos victorias consecutivas frente a Valencia y Girona. Pero, tras las victorias del FC Barcelona y el Real Madrid, los del Cholo Simeone necesitaban volver a sumar de a tres para mantener viva su particular persecución a los dos grandes.
Para intentar asaltar el feudo de la Real Sociedad, el técnico argentino apostó por la dupla Sorloth – Julián Álvarez en el frente del ataque, acompañados de Simeone y Baena en las bandas. Sin embargo, pese al potencial ofensivo de los rojiblancos, fueron los locales quienes estuvieron a punto de adelantarse en los primeros minutos del encuentro, con una jugada individual de Oyarzabal que terminó en un disparo desviado.
También replicó el Atlético de Madrid con una asociación entre Baena y Julián Álvarez, que el delantero argentino no logró concretar frente a la portería local. Pese a este aviso de los colchoneros, la Real Sociedad estuvo más cómoda sobre el césped en la primera mitad. Kubo perdonó tras una gran acción personal y, ya en los instantes finales, el colegiado anuló por fuera de juego un gol en propia puerta de Sorloth al considerar que Brais Méndez influía en la jugada.
Tras el paso por los vestuarios y con un doble cambio de por medio, el Atlético salió decidido a buscar la victoria en Anoeta. Y apenas necesitó tiempo para demostrarlo. A los cinco minutos de la segunda parte, Giuliano Simeone puso un centro medido que Sorloth se encargó de enviar al fondo de la red con un cabezazo a placer (0-1). Incluso pudo sentenciar el duelo al poco tiempo, pero el disparo de Gallagher se marchó fuera en una ocasión muy clara.
Pero el equipo rojiblanco perdonó, y los locales respondieron. En otra excelente jugada de Kubo por el sector derecho, el balón llegó a Guedes, quien fulminó a Oblak para poner las tablas en el electrónico (1-1). Muy activo el japonés durante todo el duelo, lo intentó con un disparo desde la frontal que obligó al guardameta visitante a lucirse. También probó suerte Griezmann para los visitantes en los minutos finales, pero su vaselina no sorprendió a Remiro. Sin más goles, reparto de puntos insuficiente para ambos conjuntos.