El partido ante el Hapoel sin público fue el único que ha perdido en el Roig Arena en el Valencia Basket.

El partido ante el Hapoel sin público fue el único que ha perdido en el Roig Arena en el Valencia Basket. miguel ángel polo

El equipo de Israel jugará a puerta cerrada en Barcelona este martes 6 de enero y aún no hay decisión para la visita a los blancos del jueves 8. Lo que ocurra ahí será clave para el partido programado contra el Valencia Basket del jueves 29 de enero


Juan Carlos Villena

Lunes, 5 de enero 2026, 07:11

El Valencia Basket lleva casi dos meses, desde la visita del Hapoel Tel Aviv del pasado 15 de octubre, para hacer todo lo que esté en su mano y que no repita la imagen de un Roig Arena cerrado al público. Algo que, además de ser injusto para los aficionados del club taronja, se ha demostrado que fue decisivo. El equipo de Pedro Martínez ha disputado en su nueva casa 17 partidos. El balance es de 16-1. La única derrota fue ante el Hapoel, en el partido a puerta cerrada. Con público en las gradas, y una media de espectadores de más de 12.000 por partido que es la mayor de largo en la ACB y la quinta en la Euroliga, han ganado 16 de 16. El club sabe que lo que no podrán superar, como ocurrió en la visita del Hapoel, es un informe policial y del CNI que ‘recomiende’ el cierre del recinto al no poder asegurarse la seguridad del partido. Una de las claves para ello son las protestas que se convocaron ese 15 de octubre en el exterior del Roig Arena y que han vuelto a ser convocadas para el 29 de enero con la visita del Maccabi Tel Aviv a Valencia.

Lo que ocurra en Madrid esta semana, tal y como ha podido confirmar LAS PROVINCIAS por fuentes de seguridad conocedoras del caso, apunta a determinante. El Maccabi Tel Aviv juega este martes 6 de enero en Barcelona a puerta cerrada en el Palau. El club catalán tomó la decisión, como ocurrió antes en Valencia, La Laguna, Manresa y Badalona, presionado por el informe policial, y la recomendación de la Delegación del Gobierno, de cerrar el partido al público al existir un riesgo alto de incidentes. Los clubes son los que toman la decisión y todos, ante la presión de ser responsables de cualquier incidente con un informe policial que recomienda el cierre, no se la jugaron. Esa presión también se está utilizando en las reuniones de seguridad del partido que se celebrará en el Movistar Arena entre el Real Madrid y el Maccabi el jueves 8 de enero y aún no se ha tomado la decisión. Hay que recordar que el recinto es propiedad de la Comunidad de Madrid aunque la decisión final tiene que llevar la firma del promotor del evento, que en este caso es el Real Madrid como arrendatario para los partidos del Arena.

El Consejo Superior de Deportes sigue siendo partidario de que los partidos en España contra equipos de Israel se disputen a puerta cerrada. Una decisión que se alinea con todas las recomendaciones de la Policía Nacional, el CNI y las Delegaciones del Gobierno competentes en todas las ciudades donde se han disputado los partidos. Los clubes no lo entienden, aunque es cierto que ninguno se ha quejado de forma pública, puesto que en el resto de países comparables a España (Francia, Italia, Alemania o Lituania) los equipos de Israel están visitando a los equipos de la Euroliga, la Eurocup y la BCL con público en las gradas. Lo que parece claro es que si se cierra el Movistar Arena para la visita del Maccabi ante el Real Madrid, el Roig Arena parece abocado a ser cerrado por segunda vez esta temporada. Al contrario, si se plasma el precedente de que ese partido se juegue con público en Madrid, el Valencia Basket utilizará ese dato para hacer todo lo posible y que, sin ‘recomendaciones’ ni ‘sugerencias’ de los mandos policiales y de la Delegación del Gobierno, no se plasme ningún informe que vuelva a obligar a cerrar las gradas. En Madrid, por cierto, también hay convocadas protestas propalestinas el día del partido.

Reporta un error