El Sevilla FC avanza en sus planes de invierno tras la desvinculación de Ramón Martínez con el club, aunque tendrá que esperar a crear espacio salarial para poder incorporar a alguien nuevo. Y es que la ficha del canterano es demasiado baja … como para dar algún margen de maniobra a la dirección deportiva. Aun así, Cordón ya ha avanzado en la liberación de dos jugadores que no contaban para la entidad, Álvaro Fernández y el murciano.
El central recibió este verano ficha del primer equipo más por motivos circunstanciales que por necesidad. No obstante, Matías Almeyda no vio con malos ojos su aportación al equipo este verano, aunque a lo largo del curso, el canterano no ha disfrutado apenas de minutos.
La falta de fichas disponibles ha motivado su salida este invierno, aprovechando que el jugador tiene cierto cartel en Segunda división. Según ha podido conocer este medio, Ramón Martínez fue tanteado por Cádiz, Mirandés y Valladolid, siendo éste último el club que ha llegado a un acuerdo con él y el Sevilla. El Valladolid tenía carencias en esta demarcación tras la marcha de Javi Sánchez y la lesión Guille Bueno. Aprovechando el entendimiento que hay entre todas las partes, puesto que Víctor Orta es el actual director deportivo del club blanquivioleta, el acuerdo se ha alcanzado con relativa rapidez y la última palabra la ha tenido el jugador.
Durante las últimas semanas, se le había vinculado al Cádiz, donde hubiera coincidido con García Pascual y Suso, ex compañeros sevillistas. También en el Mirandés habría estado arropado, puesto que su entrenador, Jesús Galván, lo conoce bien y es uno de sus valedores. No obstante, el proyecto vallisoletano ha sido el que más le ha convencido y el jugador firmará para las próximas tres temporadas.
Traspasos a coste cero
Antonio Cordón tenía claro que iba a facilitar la necesaria salida del canterano, de ahí que el traspaso se haya cerrado a cero euros, aunque el Sevilla se ha guardado un 40% de una futura venta. No es la primera vez que el club blanquirrojo acude a este tipo de acuerdos para desbloquear sus mercados. El año pasado también lo hizo con otro canterano, Pedro Ortiz, que se marchó gratis al Córdoba. Hace dos veranos, Víctor Orta realizó varios traspasos a cero euros en el Sevilla, como el de Acuña a River o Dmitrovic y Óscar Rodríguez al Leganés. Así también se marchó Carlos Álvarez al Levante, con todo lo que eso conlleva viendo su rendimiento y gol en el Sánchez-Pizjuán.
Una alternativa más económica que rescindir contratos, un método que conlleva, como es lógico, un gasto extra para el Sevilla. El pasado verano, Cordón acordó la desvinculación de Kelechi Iheanacho para que pudiera fichar por el Celtic de Glasgow. Una operación que quiso replicar con Álvaro Fernández al que se le puso la carta de libertad por delante en septiembre, pero no ha sido hasta este mes de enero cuando ha conseguido que el meta acepte.
Con las salidas de Ramón y Álvaro, Cordón sigue avanzando en sus planes y se espera que el Sevilla pueda hacer entre dos o tres incorporaciones en este marcado de invierno que recién se ha estrenado. No obstante, no sólo las fichas condicionan que lleguen nuevas piernas, el club tiene la obligación de hacer hueco en el espacio salarial, algo que aún no tiene al no haber cerrado ninguna venta importante.