La Fundación Pedro Cano ha comenzado 2026 con una propuesta artística y participativa que ha llenado de vida y color el museo. Durante la mañana de ayer se celebró el esperado taller ‘Pintar panes junto a Pedro Cano’, una actividad abierta a todos los públicos que consiguió reunir a más de 60 participantes y atrajo a una cerca de un centenar de visitantes al museo, situado en el municipio de Blanca, así como las exposiciones temporales que tienen lugar en el espacio.
El taller, que invitó a hornear primero y pintar después panes con acuarelas junto al propio artista Pedro Cano, ha tenido lugar en el marco de la exposición temporal El rey de la huerta, una muestra colectiva internacional que rinde homenaje al limón como símbolo de la huerta murciana y de la identidad cultural de Blanca y el Valle de Ricote.
Durante la mañana, la sala de exposiciones se ha convertido en un lugar de encuentro entre generaciones donde el alimento, en esta ocasión el pan, se transformó en soporte creativo, y donde las obras de los participantes dialogaron con las piezas expuestas de esta exposición que celebra la tierra, la luz y la tradición agraria a través del arte contemporáneo.
El ambiente, cercano y festivo, ha permitido a las familias y artistas aficionados experimentar con la acuarela en relación con uno de los productos más emblemáticos de la zona, en un contexto artístico expandido por la presencia de las obras de El rey de la huerta, que se clausura hoy en la sala de exposiciones temporales para dar paso a nuevas muestras. Se trata de una exposición colectiva internacional, que ha contado con la participación de más de un centenar de artistas para rendir un homenaje al limón, el que siempre ha sido el símbolo de Blanca y del Valle de Ricote.
De esta forma, la Fundación Pedro Cano cierra un ciclo dedicado a los alimentos característicos de la huerta murciana y que abre una conversación intergeneracional.