Foto: Gianni Cipriano/Bloomberg Foto: Gianni Cipriano/Bloomberg

(Bloomberg) —

Italia planea respaldar el pacto de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque de países sudamericanos del Mercosur, lo que allanaría el camino para la firma final del acuerdo tras 25 años en negociación.

Lo más leído de Bloomberg

Se espera que Italia revierta su postura y apoye el acuerdo cuando los embajadores de la UE voten la medida el 9 de enero, según personas familiarizadas con el asunto. Eso permitiría que la UE firme el tratado con los países del Mercosur —Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay— el 12 de enero.

Un portavoz del gobierno italiano declinó hacer comentarios. Nada ha sido definido y los planes aún podrían cambiar.

La UE no logró cerrar el acuerdo el mes pasado después de que Italia y Francia encabezaran una campaña para retrasarlo, al argumentar que todavía carecía de protecciones adecuadas para los agricultores europeos.

Según las fuentes, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, buscaba salvaguardas adicionales para el sector agrícola, así como fondos extra para los productores provenientes del presupuesto del bloque.

“Ha habido discusiones, trabajo y avances durante las últimas dos semanas”, dijo el lunes en Bruselas la portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho. “Vamos por el camino correcto para considerar una firma, con suerte, en el corto plazo”.

El mes pasado, el presidente francés Emmanuel Macron, quien enfrenta presiones internas de los agricultores, sostuvo que el tratado no ofrecía salvaguardas suficientes. Durante el fin de semana, el primer ministro Sebastien Lecornu afirmó que Francia planea prohibir importaciones de alimentos desde Sudamérica u otros lugares que contengan pesticidas prohibidos en la UE.

El acuerdo propuesto es el mayor que haya negociado la UE. Durante más de dos décadas, las conversaciones se detuvieron y retomaron de manera recurrente mientras los funcionarios intentaban atender las preocupaciones sobre protecciones ambientales y estándares agroalimentarios del bloque del Mercosur.

El pacto comercial UE-Mercosur crearía un mercado integrado de 780 millones de consumidores, eliminaría gradualmente aranceles sobre productos como los automóviles y le daría a Europa un acceso más fácil a la vasta industria agrícola del Mercosur. El acuerdo permitiría a ambas regiones diversificarse lejos de EE.UU. después de que el presidente Donald Trump impusiera aranceles globales.

Bloomberg Economics estimó que el acuerdo impulsaría la economía del Mercosur hasta 0,7% y la de Europa 0,1%. Desde el punto de vista geopolítico, también reforzaría la presencia de la UE en una región donde China se ha consolidado como un importante proveedor industrial y comprador de materias primas.