La Comisión Europea pide que, una vez caído Nicolás Maduro, empiece en Venezuela una transición democrática. Y para ponerla en marcha hay que contar con la oposición a la dictadura. Eso, al menos, piensa el Ejecutivo de la UE, que este lunes ha indicado que “los siguientes pasos hacia una transición democrática deben incluir a Edmundo González y María Corina Machado”, según una portavoz de la Comisión para asuntos de Política Exterior. La reclamación va en sentido contrario a lo que apuntan los primeros pasos de Washington después de la intervención militar que ha acabado con la captura de Maduro: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado claro que no cuenta con la líder de la oposición, María Corina Machado, y ha exigido a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, que se pliegue a sus designios.

La Comisión, como el resto de instituciones de la UE, se mueve en un difícil equilibrio con la agresión militar de Estados Unidos a Venezuela. A la Unión le gusta presentarse como un heraldo del derecho internacional y del orden multilateral. Pero su mayor aliado, Estados Unidos, necesario para mantener la seguridad europea desde la frontera con Rusia hasta la costa atlántica, ha quebrado esos principios que los Veintisiete dicen defender. Y, de fondo, siempre está la invasión rusa de Ucrania. Conviene no olvidar este escenario, por muy lejos que esté de Venezuela, pues sin el respaldo de Washington, por menguante que sea, difícilmente Kiev y la UE podrán contener a la máquina militar euroasiática.

Por todo esto, a pesar del planteamiento inicial de apostar por una transición democrática en el país caribeño, la Comisión no va más allá cuando se le pregunta por la posición de Estados Unidos al respecto y remite la cuestión al propio Trump. A continuación, los portavoces se aferran al tímido comunicado que emitió este domingo la alta representante de la UE para la Política Exterior, Kaja Kallas, con el respaldo de todos Estados miembros menos Hungría, que volvió a quedarse fuera del consenso europeo pese a lo descafeinado del texto.

“La UE hace un llamamiento a la calma y la moderación por parte de todos los actores, así como a evitar la escalada y garantizar una solución pacífica”, reiteran cuando se les pregunta por qué no se condena la violación de la soberanía nacional venezolana en la que ha incurrido Estados Unidos. En cambio, repiten la crítica a Maduro por su falta de legitimidad democrática por el fraude electoral masivo cometido en el verano de 2024, cuando el régimen venezolano dio un pucherazo que hurtó la victoria a la oposición.

Esta “falta de legitimidad” es lo que lleva a Bruselas a pedir la transición democrática. “Hay millones de venezolanos que han apoyado a Edmundo González [candidato presidencial de la oposición en 2024] por una mayoría significativa según lo que tenemos disponible”, han apuntado los portavoces de la Comisión, en referencia a las actas electorales conocidas, que daban una ventaja holgada a la oposición en los comicios.