La llegada de 2026 se presentaba para Sara Carbonero como un tiempo de calma, balance personal y celebración íntima. Sin embargo, ese inicio de año marcado por la serenidad y el optimismo se ha visto abruptamente alterado por una noticia inesperada: la periodista se encuentra hospitalizada en Lanzarote y, según fuentes de su entorno, su estado habría sido grave en las últimas horas.

Hasta este lunes, víspera de Reyes, nada hacía presagiar el ingreso hospitalario. Carbonero había despedido 2025 y dado la bienvenida a 2026 en las islas Canarias, un destino al que decidió desplazarse para alejarse de Madrid y cerrar el año en un entorno natural, rodeada de amigos cercanos. Así lo compartió ella misma en su cuenta de Instagram, donde suma más de 3,6 millones de seguidores y donde acostumbra a mostrar una faceta reflexiva y emocional.

La periodista pasó esos días entre La Graciosa y Lanzarote, disfrutando del mar, del clima suave y de la compañía de su círculo más íntimo. Entre ellos se encontraban su novio, el empresario canario José Luis Cabrera, y su gran amiga Isabel Jiménez, presentadora de Informativos Telecinco; el maquillador Ion Villar; y la profesora de yoga Claudia Valcárcel. Las imágenes difundidas mostraban desayunos saludables, baños en el mar, música, baile y momentos de descanso, en una atmósfera de desconexión y bienestar.

Fue el pasado 2 de enero cuando la presentadora, ha avanzado Jorge Borrajo en Telecinco, acudió a urgencias después de que comenzara a encontrarse mal. El ingreso, teniendo en cuenta su expediente médico, fue de carácter inmediato. Junto a ella se encuentra su novio. Iker Casillas, el padre de sus dos hijos, permanece pendiente desde la distancia. Dependiendo de la evolución de la periodista, no se descarta su traslado a otro hospital fuera de Lanzarote.

Nada hacía presagiar el ingreso

«Las últimas horas de 2025 y las primeras de 2026 no han podido ser mejores. Baño en el mar, la isla más bonita y una compañía de lujo», escribía Carbonero en una de sus publicaciones nada más arrancar el año. En ese mismo mensaje, la periodista explicaba su menor presencia en redes sociales en los últimos tiempos y aprovechaba para desear a sus seguidores «un año lleno de paz y tranquilidad, de momentos que cuenten y de personas que sumen».

En sus palabras, Sara Carbonero reiteraba un deseo que, según ella misma ha confesado, se repite desde hace años: salud y amor. «Que este año traiga sonrisas, disfrute y muchos ratos de esos bonitos que nuestra alma necesita vivir. Buena música, ilusión, ganas y coraje para poder enfrentar los obstáculos que nos ponga la vida y actitud, siempre actitud. Que ya pasó uno más. Y aquí seguimos. Feliz año«, concluía.

La elección del destino para despedir 2025 tampoco fue casual. Isabel Jiménez, compañera inseparable de Carbonero dentro y fuera de la profesión, también compartió en sus redes sociales una reflexión sobre ese viaje, destacando el simbolismo de despedir y comenzar el año junto al mar. «El mejor último día del año posible… En mi isla y mi mar. Sigamos bailándonos la vida en 2026», escribía la presentadora tras unos días de descanso, después de meses al frente del informativo.

Al grupo se sumó Ion Villar, quien también publicó mensajes de agradecimiento por esos «últimos y primeros momentos del año», celebrando el inicio de 2026 «en buen paraíso y buena compañía». Para todos ellos, el viaje suponía un paréntesis lejos de las obligaciones laborales y familiares, un espacio de reconexión personal.

Ese clima de armonía contrasta ahora con la preocupación generada por el ingreso hospitalario de Carbonero, del que se han conocido pocos detalles. Según fuentes cercanas a la periodista, su estado habría sido grave, aunque por el momento no ha trascendido la causa concreta de la hospitalización ni su evolución clínica. Tampoco su entorno más próximo ha realizado declaraciones públicas al respecto.

Por el momento, se está a la espera de nueva información que permita conocer el alcance real de la situación actual de Carbonero y la evolución de la periodista. Desde su entorno se mantiene la máxima discreción, mientras crece la preocupación y los mensajes de apoyo por parte de seguidores y compañeros de profesión.

Seguiremos atentos a cualquier novedad y confiamos en poder trasladar buenas noticias en las próximas horas.

Sara Carbonero y el cáncer de ovarios

Sara Carbonero ha hecho de sus redes sociales una ventana a sus procesos vitales, especialmente desde el cáncer de ovarios que marcó su vida en años anteriores. Un cáncer que le diagnosticaron en 2019 justo cuando cuando su entonces marido, Iker Casillas, también sufría un infarto en Oporto que lo apartó de los terrenos de juego.

La presentadora ha hablado en distintas ocasiones con una admirable sinceridad sobre el cáncer que padeció, un diagnóstico que marcó un antes y un después en su vida, y por el que tuvo que ser operada varias veces de urgencia. La periodista recordó que la palabra «tumor» llegó de forma inesperada, y que desde ese instante todo cambió: el tiempo, las prioridades y la manera de mirar el mundo. Lejos de dramatismos impostados, Carbonero explicó que el miedo fue real, pero también lo fue la necesidad de aferrarse a la calma, a la información y a la confianza en los médicos.

«Aprendí a vivir en el presente», confesó, subrayando que el proceso le obligó a soltar el control y a aceptar la vulnerabilidad como parte del camino. Habló del cansancio físico y emocional, de la incertidumbre de las revisiones y de la importancia del apoyo silencioso de su entorno más cercano. También reivindicó la salud mental, el permiso para estar triste y la necesidad de no fingir fortaleza permanente. Para Sara, el cáncer no fue una lección edulcorada, sino una sacudida que la empujó a priorizarse, a escucharse y a valorar lo esencial: el tiempo, el amor y la vida vivida con conciencia.

WhatsAppFacebookTwitterLinkedinBeloudBluesky