Arturo Ruiz siempre estuvo en la cabeza de Óscar Fernández – Arenas para dirigir al Covirán Granada en algún momento. Así lo reconoció el propio presidente … rojinegro, que aseguró ante los medios de comunicación que ya valoró su nombre en el pasado. «Cuando Ramón Díaz me dice que se aparta del proyecto tras perder con el Burgos, pensé en el verano, cuando estaba la ACB en el aire. Mi primera opción entonces era Arturo Ruiz si Ramón no hubiese venido. Su nivel de baloncesto y de preparación es altísimo» justificó el directivo.

«Que nadie piense que es el que estaba con Pablo Pin y con Ramón, y que por eso le toca subir ahora. Sería una equivocación. No sé cuántos entrenadores granadinos en la historia han estado en la selección española, pero seguro que no son muchos. Por algo será. En el club el nivel de profesionalización que hay es altísimo», añadió con vehemencia para reforzar su decisión, aunque sin levantar falsas expectativas. «Con una victoria en catorce partidos, no podemos dar palmas. La situación es muy complicada, pero este club no se va a rendir jamás. Si hay milagros en algún sitio, ese es Granada», apuntó.

«Los seis u ocho nombres que me dieron ayer me hicieron ver que mi convencimiento sobre Arturo era claro. El compromiso a partir de ahora con él es muy difícil. No soy nadie para decirle a la afición cómo debe tomárselo. Para mí, sería más cómodo traer a alguien de fuera y no esperar demasiado, pero es que lo mejor para el club considero que es Arturo. En España, es el más idóneo para liderar al equipo en este momento», explicó el presidente.

Fernández – Arenas también dedicó unas palabras al exentrenador Ramón Díaz, que arrancó un proyecto inicialmente ideado para Primera FEB y que tocó modificarlo sobre la marcha para la élite. «Quería agradecerle a él personalmente tanto que diera un paso atrás por el bien del club, como por aceptar una propuesta como la nuestra en un momento de tanta incertidumbre. Todo el mundo sabe que sacrificó mucho en México para venir, sin pensar que Granada se fuese a quedar en ACB. Le pudo volver a la ciudad y al club de su tierra, pero que arrancaba con muchas dificultades. Se ha sido injusto con Ramón, pues no ha sido el responsable único de esta situación que tenemos. Nosotros también hacemos autocrítica», declaró.

«Expectativas demasiado elevadas»

«Quizá no fuimos claros con los retos que generaba ese cambio de división tan repentino. Se crearon unas expectativas demasiado elevadas. Mucha gente no es consciente de lo que conlleva estar cuatro años en ACB. Lo que ha vivido Ramón es muy complicado. Hubo que firmar jugadores de la segunda categoría que no queríamos perder, pues pensábamos que íbamos a jugar en esa liga. Algunos fueron apuestas para la Liga Endesa que no salieron. Tuvimos que dar ese primer paso con la idea de ir evolucionando el equipo a lo largo del año», siguió.

Aparte, el presidente de la entidad nazarí lamentó las lesiones de larga duración sufridas de Elias Valtonen y Jovan Kljajic con la temporada iniciada, lo que trastocó los planes. «Otros equipos no lo notan, pero nosotros perdemos a dos por lesión, se nos va el pívot titular (Zach Hankins)… y nos afecta. Con ellos, quién sabe cómo hubiesen terminado algunos partidos que se nos escaparon al final. Somos el Covirán y disponemos de recursos limitados. Me encantaría contar con un presupuesto de diez millones de euros, pero no es el caso. Tenemos que pelear hasta el final con lo que tenemos», finalizó.