Indra ha alcanzado este lunes su máximo histórico en Bolsa y ha cerrado la sesión con sus títulos en 54,4 euros, una nueva cota bursátil que la compañía logra tras revalorizarse un 9,68% en una sesión marcada por las tensiones en Venezuela y la cascada de reacciones que se han sucedido tras la captura de su presidente, Nicolás Maduro, el pasado sábado.

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La cotización de la principal empresa española de defensa arrancó con una subida de alrededor del 5% y en la media sesión la revalorización ya rozaba el 6%. En torno a las cuatro de la tarde, volvió a rebotar con fuerza hasta terminar la jornada con un impulso cercano al 10%.

De este modo, la capitalización bursátil de Indra se ha incrementado en lo que va de año (tan solo se han celebrado dos sesiones) en 1.035 millones de euros, hasta los 9.610 millones de euros.

La compañía pilotada por Ángel Escribano ha comenzado el ejercicio como terminó el anterior. En 2025 se coronó como el valor más alcista del Ibex 35 tras prácticamente triplicar su valoración bursátil (+184,19%) y cerrar el año con sus títulos en 48,54 euros y una capitalización de casi 8.600 millones de euros.

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El despegue de la cotización de Indra no llega solo. Se ha disparado la cotización de los principales valores europeos del sector de la defensa, como la de la británica Bae Systems, que ha cerrado con un impulso cercano al 5%, la alemana Rheinmetall (+9,68%), la italiana Leonardo (+6,25%), la francesa Thales (+4,72%), la sueca Saab (+6,63%) y Airbus (+2,46%).

Los estrategas de Morgan Stanley han afirmado en una declaración recogida por la agencia Bloomberg que la operación militar en el país latinoamericano “refuerza la necesidad de que Europa asuma una mayor responsabilidad por su propia seguridad y autonomía estratégica en el futuro”.

Según los analistas de XTB, la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, abre la posibilidad de que Estados Unidos pueda extraer tierras raras en el país -además de otras materias primas como petróleo y oro-, algo que, como consecuencia, podría retrasar que se cierre un acuerdo de paz en Ucrania y que, por tanto, las empresas de defensa europeas sigan recibiendo millonarios contratos militares.

Las tensiones en Venezuela también han provocado que el primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, haya pedido respeto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien ha afeado su retórica intervencionista y si bien ha dejado la puerta abierta a la negociación, no así a las “fantasías” de una eventual anexión.

Asimismo, las autoridades de Francia han defendido la soberanía de Groenlandia ante las amenazas de la Administración Trump y han apuntado a un rearme y a un aumento del gasto militar para hacer frente a la “impotencia” que acarrea esta situación.

Sin embargo, la Unión Europa ha asegurado que no ve “una comparación posible” entre la operación perpetrada este pasado sábado por Estados Unidos en Venezuela y una posible amenaza de la soberanía territorial de Groenlandia, una opinión que ha basado en que Washington es un aliado y que la isla ártica perteneciente a Dinamarca está protegida por la OTAN.